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Roxy Williams: la nicaragüense galardonada por la Federación Internacional de Astronáutica

Migrantes

Quiere ser la primera astronauta de su país y avanza paso a paso. "Grita para que el espacio brille para ti", aconseja


¿Es posible viajar a la luna?, se preguntaba una pequeña mientras observaba el cielo estrellado desde su recóndita comunidad miskitu, en el municipio de Puerto Cabezas, en la Región Autónoma de la Costa Caribe Norte de Nicaragua. 

En 1969 ya el primer hombre, Neil Armstrong, había caminado sobre ella, y seis años antes, Valentina Tereshkova, había sido la primera mujer en viajar al espacio. Lograr algo así era un sueño muy lejano que la niña anhelaba cumplir al contemplar extasiada ese cielo vasto y brillante desde una de las zonas con menos contaminación lumínica de Nicaragua. 

Hoy ese sueño de viajar fuera del planeta, ya no se ve tan distante para Roxy Williams.  Tiene 22 años y se convertirá en la primera nicaragüense que recibirá el reconocimiento “Líder Emergente del Espacio”, por su aporte e investigaciones espaciales, de representantes de la Federación Internacional de Astronáutica, una organización  que busca coordinar entre países las investigaciones en ese campo.

El galardón la impulsa a mantener ese deseo de ser la primera mujer nicaragüense en convertirse en astronauta.  

Sus inicios

“El universo es algo increíble y extraordinario”, expresa con entusiasmo, mientras recuerda la primera vez que leyó sobre los planetas y las fases de la luna en el libro Manual de Astronomía para Centroamericanos del doctor Jaime Incer Barquero. Todavía era una niña. “Este libro me inspiró mucho a empezar a investigar e involucrarme más”, recuerda. Fue, además, uno de los primeros contactos que tuvo con el español, que mejoró, ya que su lengua es el miskito. 

Roxy Williams de niña en su comunidad en Puerto Cabezas. Foto: Cortesía

A los nueve años de edad, su familia migró a la capital, Managua, en búsqueda de mejores oportunidades de educación para ella y su hermano menor. Aunque el traslado representó un reto, también fue un logro importante, ya que en su comunidad no es muy común que las mujeres salgan del sitio con el objetivo de profesionalizarse. “Desde pequeña siempre tenía esas ganas de salir, aprender, tener educación y, después, buscar una forma de traer ese beneficio de mi aprendizaje a la comunidad”, asegura Roxy.

En la secundaria se interesó en explorar nuevos campos de conocimientos y en desarrollar nuevas habilidades. Aprendió sobre derechos humanos y participó en competencias escolares de oratoria, mejorando aún más su español.

Reconectando con el universo

En 2015, Roxy conectó nuevamente con su pasión por el espacio mientras participaba junto a una amiga en el Nasa Space Apps Challenge Nicaragua, un hackathon, es decir un encuentro de programadores, que reunía a miles de ciudadanos alrededor del planeta para trabajar con la NASA en el diseño innovador de soluciones a desafíos globales usando datos de código abierto. “En ese momento no sabíamos nada de código abierto o de programación, pero decidimos inscribirnos para aprender”, relata entre risas.

En el hackaton conoció al profesor Julio Vannini, quien en ese momento era presidente de la Asociación Nicaragüense de Astrónomos Aficionados. “Me preguntó cuáles eran mis intereses y yo le dije que quería ser la presidenta de Nicaragua. Me miró entre risas y me dijo: ‘¿por qué mejor no ser la primera nicaragüense en ir al espacio?’”, recuerda Roxy. Esa pregunta cambió su vida para siempre.

El profesor Vannini también la animó a participar en el segundo Campamento Aeroespacial organizado por la Universidad de Costa Rica (UCR), en 2016, una iniciativa que buscaba motivar a la población estudiantil para estudiar carreras relacionadas con la industria aeroespacial. Este campamento se realiza solamente para costarricenses, pero gracias a su entusiasmo y trayectoria, ella fue seleccionada junto a otros 49 jóvenes. “Grité de emoción cuando me seleccionaron”, rememora.

Roxy junto a la ingeniera costarricense Sandra Cauffman durante el Campamento Aeroespacial en 2016. Foto: Cortesía

Durante el campamento aprendió a construir cohetes de combustible sólido y conoció a personalidades sobresalientes de la industria aeronáutica y aeroespacial, incluyendo a la ingeniera costarricense Sandra Cauffman, subdirectora de la División de Astrofísica de la NASA, quien se convirtió en su amiga y mentora. “Para mí ella es una inspiración como persona, mujer y centroamericana”, cuenta Roxy. 

Tras participar en el Campamento Aeroespacial en Costa Rica regresó a Nicaragua decidida a estudiar una carrera que le permitiera prepararse para ser astronauta, iniciando sus estudios en Ingeniería en Software en Keiser University, gracias a una beca que le otorgó esta institución por su excelencia académica como estudiante en la Nicaragua Christian Academy Nejapa.

Al año siguiente, participó como estudiante en el curso de Computación Científica impulsado por la Universidad de Harvard y luego como profesora del mismo.

Migrar de nuevo

En 2018, Roxy y su familia emigraron a Costa Rica debido a la crisis sociopolítica que estalló ese año en Nicaragua. Gracias al esfuerzo económico de sus padres, pudo retomar sus estudios universitarios en la sede costarricense de la Texas Tech University, en la carrera de Matemática Aplicada. 

En diciembre de ese año participó como mentora en la quinta Hackathon Femenina de Costa Rica sobre tecnologías satelitales en la ciudad de Limón, en la Costa Caribe, organizada por la cooperativa costarricense Sulá Batsú.

Roxy Williams junto a Matteo Capella, exdirector de proyectos de la SGAC. Foto: Cortesía

En junio de 2019 fue seleccionada como punto de contacto nacional para Nicaragua de la Space Generation Advisory Council (SGAC), una red global de personas interesadas en el espacio, con más de 130 000 miembros. 

En 2020, Roxy tuvo que dejar sus estudios en Matemática Pura debido a la pandemia de la covid-19. “Dejé de estudiar e inicié a trabajar por un tiempo”, relata. Sin embargo, otras puertas se abrieron. Logró tomar un curso abierto en  ingeniería espacial y, poco tiempo después, replicó estos talleres para jóvenes nicaragüenses, costarricenses y salvadoreños. 

“Tuvimos muchos nicaragüenses en la segunda edición y luego tuvimos una tercera edición abriendo, nuevamente, más cupos para ellos, porque eran los que más se registraban”, relata con emoción.  

Posterior a estos talleres, Roxy y su equipo realizaron una investigación para conocer el impacto de este proceso formativo en la educación espacial de los jóvenes de Nicaragua, obteniendo resultados positivos. “Hubo un cambio considerable”, expone. 

Inspirada por los resultados, organizó una serie de diez talleres exclusivamente para nicaragüenses, donde los jóvenes aprendían sobre diversos temas espaciales de la mano de expertos en el campo. “El objetivo era demostrar que no importa la carrera que estudiaste, pero si te gusta el espacio, que puedas combinar ambas cosas”, comenta.

Con estas iniciativas, Roxy logró inspirar a otros jóvenes para que incursionaran en el estudio del espacio y sus misterios. “Dagoberto Téllez es un joven que participó en los talleres y luego participamos juntos en uno de diseño de pequeños satélites. Aplicó a una universidad en Estados Unidos y ahora está estudiando una carrera relacionada a la ciencia y tecnología”, cuenta con entusiasmo y orgullo.

Reconocimiento internacional 

En 2021, Roxy retomó sus estudios en Ingeniería en Software en la Universidad Latinoamericana de Ciencia y Tecnología (ULACIT) en Costa Rica. Fue galardonada con tres diferentes premios internacionales por su trabajo y liderazgo en el sector espacial. El primer reconocimiento fue la beca Global Grant para participar en la edición número 72 del Congreso Astronáutico Internacional y en la número 19 del Space Generation Congress que se celebraron en octubre del año pasado en Dubai, en los Emiratos Árabes Unidos.

El segundo fue el Pioneer Award que otorga anualmente la Space Generation Advisory Council (SGAC) a jóvenes de las distintas regiones del mundo que se destacan por su contribución en el desarrollo de proyectos científicos y tecnológicos. 

Williams en el 72 Congreso Astronáutico Internacional. Foto: Cortesía

Por parte, Roxy también recibió de la SGAC un premio por su destacada labor como enlace nacional, por el impacto en la gestión de oportunidades para la juventud nicaragüense. “Estoy convencido de que Roxy es y será una fuente de inspiración para la juventud en Nicaragua”, expresó Matteo Capello, exdirector de proyectos de la organización, a propósito de este reconocimiento.

Recientemente, la Federación Internacional de Astronáutica le reconoció, junto a otros 29 jóvenes de todo el mundo, su trayectoria como Líder Emergente del Espacio. Recibirá el galardón en septiembre próximo, en la ciudad de París, Francia. “Me siento muy emocionada de decir que soy la primera persona de Nicaragua en recibir este reconocimiento”, expresa Roxy, mientras recuerda todos sus logros.

A finales del año pasado se convirtió en presidenta de la Sociedad de Mujeres en Exploración Espacial, una organización costarricense que promueve y alienta a las mujeres, que lucha por la diversidad y la inclusión en los campos multidisciplinarios de la exploración espacial.

Cumpliendo sueños

Actualmente, la joven nicaragüense trabaja en diferentes proyectos que le permitirán cumplir su sueño de aportar a la comunidad que la vio crecer en Nicaragua. 

“Estamos trabajando con una organización que se llama Geo Indígena que apoya a comunidades indígenas a desarrollar proyectos espaciales para solucionar problemas de sus comunidades. Estamos utilizando datos satelitales de la Tierra para identificar lugares más adecuados para construir refugios en el Caribe de Nicaragua, ante desastres naturales”, explica Roxy sobre este proyecto que desarrolla junto a una colega que es enlace de la Alianza Indígena GEO y el máster Gómez, investigador de la División de Ciencias Terrestres en el Centro de Vuelo Espacial de la NASA.

“Es importante construir refugios adecuados y que las personas de la comunidad puedan tener acceso a esa información”, agrega.

De forma paralela, trabaja en el diseño de una misión espacial para extraer muestras del planeta Mercurio, como líder de subsistema en el manejo de comandos y datos de las aeronaves espaciales, y también como parte del equipo de comunicación encargado de desarrollar la estrategia de comunicación entre la aeronave y la tierra. “Este planeta es de los menos explorados”, asegura Roxy.

Además, trabaja en una investigación para proponer estrategias que busquen diversificar la selección de astronautas y en otra sobre la educación espacial en Nicaragua, las cuales presentará en su viaje a París.

Para Roxy, su familia y las personas que la inspiran y apoyan han sido determinantes para alcanzar todos sus logros. En cinco años espera comenzar una maestría en Ingeniería Aeroespacial e iniciar su proceso de preparación para aplicar a la NASA como astronauta. La joven aconseja: “Grita tan alto para que todo el mundo te escuche y el espacio brille para ti”.

 


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