Mundo

Control de armas en EE. UU.: el debate estéril que se estrella en el Congreso

17 202 personas han muerto en EE. UU. por disparos en lo que va de 2022. Los más recientes: 19 niños y dos profesoras en Buffalo, Texas

Washington, 25 may (EFE).- Los demócratas y los republicanos dedicaron este miércoles en el Congreso de EE.UU. palabras al tiroteo de la víspera en un colegio de Texas, donde 19 niños y dos profesoras murieron, pero escenificaron sus diferencias abismales sobre el control de las armas de fuego, que impiden una mayor regulación.

El líder de la mayoría demócrata en el Senado, Chuck Schumer, fue muy directo en una intervención en el pleno de la cámara sobre la necesidad de establecer controles a las armas de fuego y culpó a los republicanos de bloquear cualquier iniciativa al respecto.

Sus palabras fueron completamente ignoradas por el jefe de la minoría republicana en el Senado, Mitch McConnell, quien se encomendó a lamentar la pérdida de vidas en la escuela de Texas, sin vincularlo a las armas de fuego.

El presidente de EE.UU., Joe Biden, ha reclamado en varias ocasiones al Senado que refuerce el control de las armas de fuego, pero es prácticamente imposible que cualquier iniciativa salga adelante en la cámara, ya que los demócratas tienen una mayoría tan ajustada que necesitarían convencer a al menos diez republicanos para aprobarlas.

Una “epidemia” inigualable

Notablemente enfadado, Schumer se quejó este miércoles de que “la epidemia de armas en EE.UU.” sea inigualable a otros países: “Ningún estadounidense está a salvo de ella y el pueblo de EE.UU. está cansado de eso”, subrayó.

“Pero también tenemos un problema, un gran problema, aquí en el Senado de EE.UU., que es simple: demasiados miembros de la otra bancada están desconectados del sufrimiento de los estadounidenses”, afirmó Schumer.

El dirigente demócrata acusó a los republicanos de preocuparse más de complacer a la Asociación Nacional del Rifle (NRA, por sus siglas en inglés) que de “las familias que lloran a las víctimas de la violencia con armas de fuego”.

Schumer apeló a la empatía de los conservadores para que actúen con el fin de establecer mayores controles sobre las armas de fuego.

“Cuando ayer leí las noticias del tiroteo, me dolió por las familias y luego pensé ‘¿Y si fuera uno de mis hijos?”, dijo el demócrata, que acto seguido interpeló a los republicanos sobre cómo se sentirían si les pasara a ellos.

“Pónganse en la piel de esos padres -agregó-, puede que el pensamiento de ponerse en el piel de esos padres en vez de en los brazos de la NRA podría permitirles liberarse de las garras de la NRA”.

Un logro de hace casi treinta años

Schumer recordó que hace casi 30 años el Congreso aprobó la ley Brady que prohibía las armas de asalto a nivel federal (esa norma aprobada en 1994 expiró diez años más tarde al no ser renovada por el Congreso), lo que calificó como “un gran logro legislativo”.

Sin embargo, aseguró que hoy en día es casi imposible sacar cualquier regulación adelante por culpa de la NRA y de los legisladores influenciados por este grupo de presión.

El líder progresista se quejó, además, de que los republicanos dediquen “sus pensamientos y oraciones” a las víctimas de la violencia, en vez de actuar, y que al mismo tiempo se centren en los motivos que llevan a los agresores a disparar contra inocentes en vez de enfocarse en “el denominador común”, que son las armas de fuego.

“Hablan del villano que sufre enfermedades mentales pero no dicen nada de que somos una nación sofocada por las armas de fuego. Las tasas de salud mental son más o menos las mismas en el mundo desarrollado, EE.UU. no es un caso aparte”, advirtió.

Poco después de Schumer habló McConnell en un discurso en el hemiciclo donde condenó el tiroteo contra la escuela Robb Elementary de Texas, sin mencionar ni responder al llamamiento de los demócratas para actuar por un mayor control de las armas de fuego.

“Fueron asesinados por ninguna razón aparente”, indicó el dirigente conservador, quien consideró “repugnante” el mero hecho de pensar que las vidas de esos niños fueron “robadas” por una brutalidad “sin sentido”.

El Congreso de EE.UU. lleva más de dos décadas sin aprobar una ley que limite significativamente la posesión de armas, protegida en la Segunda Enmienda de la Constitución.

Además, la NRA ha ayudado a financiar las campañas políticas de cientos de miembros del Congreso, tanto demócratas como republicanos, según la base de datos Open Secrets que gestiona el Centro para una Política Responsable.

Más de 17 000 muertos por armas de fuego en EE. UU. en 2022

Los 19 niños y dos profesoras asesinados el martes 24 de mayo por un joven de 18 años en un colegio de Texas son las últimas víctimas por arma de fuego en Estados Unidos, donde 17 202 personas han fallecido por disparos desde el inicio de 2022.

Según datos de Gun Violence Archive, que documenta la violencia con armas de fuego, de esas 17 202 personas, 7632 perdieron la vida en asesinatos, por disparos no intencionados o autodefensa, mientras que 9570 se suicidaron con esa clase de armamento.

Desde comienzos de este año, se han producido 213 tiroteos “masivos” y 10 “asesinatos en masa”. Gun Violence Archive define como tiroteos masivos aquellos con cuatro o más personas heridas o muertas por disparos sin contar al autor de los mismos.

La organización considera como asesinatos en masa los que tienen cuatro o más muertos y matiza que, a efectos estadísticos, estos los ve como un “subgrupo” de los tiroteos masivos.

Gun Violence Archive, que no muestra las estadísticas finales de 2021, señala que 2020 registró un total de 19 411 muertes por arma de fuego, sin contar los suicidios, ya que todavía no dispone de los números completos, frente a 2014, cuando hubo 12 418 fallecimientos y 21 386 suicidios.

Índice de muertos es de 10.6 por cada 100 000 habitantes

Esos datos muestran, además, un repunte de los decesos por armas de fuego en 2020, cuando comenzó la pandemia, en comparación con 2019, cuando hubo 15.448 si no se tienen en cuenta los suicidios.

Un informe del centro de estudios Pew, publicado en febrero pasado, con cifras referidas a 2020 -el último año del que hay registros- de los Centros de Control y Prevención de Enfermedades (CDC, en inglés) indica que ese año un total de 45 222 personas perdieron la vida en EE.UU. por heridas con armas de fuego.

Pew precisa que este número engloba asesinatos y suicidios con esa clase de armamento, además de muertes no intencionadas, aquellas ocasionadas por la acción de agentes del orden y otras cuyas circunstancias no se han podido esclarecer.

El centro de estudios llamó la atención sobre el hecho de que, aunque pasan más desapercibidos, los suicidios supusieron la mayor parte de los decesos con armas de fuego en 2020, el 54%, frente a los asesinatos, que fueron el 43%, y otros tipos de muertes.

Respecto a su evolución, en 2020 se batió un récord de fallecimientos y supuso un incremento del 14% frente a 2019, del 25% en comparación con 2015 y del 43% respecto a 2010.

Pew destacó que los asesinatos con armas de fuego han registrado un fuerte aumento en los últimos años, con 19 384 en 2020, la mayor cifra desde 1968 y por encima del pico registrado en 1993, con 18 253.

El incremento de las víctimas mortales por este tipo de violencia en números absolutos también ha venido acompañado por el incremento de los datos per cápita: en 2020 hubo 13.6 muertes por cada 100 000 personas, la mayor tasa desde mediados de los años 90 del siglo pasado y por debajo de las 16.3 por cada 100 000 personas de 1974.

En cuanto a su distribución geográfica, los estados del país que tuvieron un mayor índice de muertos en 2020 por armas de fuego fueron Misisipi (28.6 por cada 100 000 personas), Luisiana (26.3), Wyoming (25.9), Misuri (23.9) y Alabama (23.6).

Si se compara a EE. UU. con otros países la tasa de fallecidos por violencia con armas de fuego es superior, pero está lejos de algunas naciones latinoamericanas, de acuerdo a un estudio publicado en 2018 por el Instituto de Métricas Sanitarias y Evaluación de la Universidad de Washington (IHME, en inglés).

Ese análisis destaca que el índice de muertos por armas de fuego en 2016 en EE.UU. fue de 10.6 por cada 100 000 personas, mayor que las tasas de países como Canadá (2.1), Australia (1,0), España (0.6), Alemania (0.9) o Francia (2.7); pero inferior a las de El Salvador (39.2), Venezuela (38.7), Guatemala (32.3) o Colombia (25.9).

Estados Unidos ocupó el puesto vigésimo en el listado de 195 países elaborado por IHME.


¿Un futuro en silencio? No lo permitás

A pesar de la persecución y la censura del régimen Ortega-Murillo, continuamos nuestra labor en un contexto en el que informar a la población se paga con cárcel. Esta resistencia no sería posible sin tu respaldo. Si está entre tus posibilidades, te invitamos a apoyarnos con una membresía o una donación. Tu aporte garantizará que más nicaragüenses tengan acceso a información confiable y de calidad — sin muros de pago — en un momento crucial para el futuro del país. Gracias por unirte a este esfuerzo colectivo en defensa de la libertad de prensa.

Más en Mundo

Share via
Send this to a friend