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CEN reafirma apoyo a monseñor Álvarez: “Si un miembro sufre, todos sufrimos con él”

Arquidiócesis de México afirma que este "último episodio del hostigamiento del Gobierno sandinista" les recuerda "los años ochenta del siglo pasado”

La Conferencia Episcopal de Nicaragua (CEN), en una nota de prensa divulgada este domingo reafirmó su apoyo a monseñor Rolando Álvarez, obispo de la Diócesis de Matagalpa y administrador apostólico de la Diócesis de Estelí. El pronunciamiento se da dos días después que la Policía del régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo informó públicamente que inició una investigación contra el religioso por supuestamente “organizar grupos violentos” y “ejecutar actos de odio”. 

Queremos expresar nuestra fraternidad, amistad y comunión episcopal con él (monseñor Álvarez), ya que esta situación nos toca el corazón como obispos e Iglesia nicaragüense”, dice parte de la nota compartida por la CEN.

Los obispos resaltan, citando el libro de Corintio capítulo 1, versículo 26, que “si un miembro sufre, todos sufrimos con él”.

Desde el jueves pasado la Curia Episcopal de Matagalpa permanece sitiada por decenas de policías y antimotines. Monseñor Álvarez permanece encerrado junto a cinco religiosos y seis laicos.

La Policía del régimen indicó que, mientras hacen las investigaciones, las personas “investigadas” se mantendrán en sus casas, imponiendo casa por cárcel al religioso.

Iglesia mexicana rechaza hostigamiento

La Arquidiócesis de México expresó este domingo su solidaridad a la Iglesia católica nicaragüense por los hostigamientos y represión de los que han sido víctimas sacerdotes de Nicaragua por parte del régimen Ortega-Murillo.

“Como Arquidiócesis Primada de México, nos sumamos al Celam (Consejo Episcopal Latinoamericano) y a otros organismos internacionales para expresar nuestra solidaridad y cercanía con la Iglesia de Nicaragua, pues nos duele profundamente lo que están viviendo nuestros hermanos nicaragüenses”, señaló la organización en su editorial dominical Desde la Fe.

La Iglesia mexicana lamentó que hasta ahora no haya “visos de un diálogo fructífero que traiga la paz y el cese del hostigamiento”.

Sobre la persecución contra Álvarez, la Arquidiócesis mexicana indicó que “este fue el último episodio del hostigamiento del Gobierno sandinista hacia nuestra hermana Iglesia nicaragüense, una persecución histórica que nos recuerda a los años ochenta del siglo pasado”.

Recordó que entonces, la dictadura llegó al grado de desnudar y exponer públicamente a un sacerdote, profanar templos y expulsar del país a varios presbíteros por denunciar la injusticia social en el país.

Señaló que desde 2018, cuando la Iglesia de Nicaragua respaldó las protestas sociales que exigían la dimisión de Ortega, la persecución se ha agravado lo que ha llevado a convocar al ayuno, a la oración constante y a la participación de más fieles en las celebraciones eucarísticas para pedir el cese a la represión.

“Sin embargo, ello ha incrementado la ira del presidente Ortega, quien esta semana ha llegado al extremo de impedir que el obispo Álvarez acudiera a su catedral para celebrar la Santa Misa y la Hora Santa”.

Finalmente, dijo que rogará para que el clima de represión que se vive en Nicaragua “no se convierta en una normalidad que se impone con las armas” y porque “puedan encontrar pronto una solución pacífica”.

Monseñor Álvarez: “Estoy siendo investigado, no sé de qué”

El obispo de Matagalpa afirmó -en una homilía celebrada el 6 de agosto- que no sabe de qué está siendo investigado, destacando que “ellos estarán haciendo sus propias conjeturas”.

También informó que mientras permanezca retenido en la Curia Episcopal de Matagalpa realizará misa todos los días, a las 12:00 del mediodía, y serán transmitidas en las redes sociales de la Diócesis de ese departamento.

La Conferencia Episcopal, citando un discurso de Benedicto XVI, manifestó que el sentir de la Iglesia que, por naturaleza, “proclama el Evangelio de la Paz y está abierta a la colaboración con todas las autoridades nacionales e internacionales para cuidar este bien universal tan grande”.

Los obispos también animaron a los fieles católicos, de cara al Congreso Nacional Mariano, “a elevar y ofrecer oraciones y rosarios a nuestra Señora la Inmaculada Concepción de María, patrona de Nicaragua”.

Persecución contra la Iglesia Católica

En los últimos dos meses el régimen de Ortega y Murillo emprendió una escalada represiva contra la Iglesia católica que ha dejado hasta el momento: dos sacerdotes encarcelados, 18 religiosas expulsadas del país, dos sacerdotes asediados, uno de ellos ahora en casa por cárcel y el cierre de una decena de medios religiosos.

El sacerdote Manuel Salvador García Rodríguez, párroco de la iglesia Jesús de Nazareno —también conocida como El Calvario—, de Nandaime, Granada, fue el primer religioso que enfrentó la justicia del régimen, siendo condenado el 22 de junio pasado a dos años de prisión por el supuesto delito de amenazas con arma blanca a cinco personas y una multa de 14 116 córdobas o 200 días multa.

El 6 de julio pasado, 18 misioneras de la Caridad, orden fundada por Madre Teresa de Calcuta, fueron expulsadas del país siendo trasladadas desde Managua y Granada hacia la frontera con Costa Rica, por la Dirección General de Migración y Extranjería (DGME) y la Policía.

También, monseñor Leonardo Urbina, sacerdote de la parroquia del Perpetuo Socorro, de Boaco, se encuentra en prisión preventiva desde el 13 de julio pasado, a la espera de ser juzgado por la supuesta violación de una adolescente de 14 años.

El sacerdote Uriel Vallejos y un grupo de feligreses permanecieron sitiados por la Policía durante casi cuatro días en la casa cural de la parroquia Jesús de la Divina Misericordia, en Sébaco.

Además, entre el 1 y 2 de agosto el régimen clausuró 14 medios de comunicación: once emisoras, diez pertenecientes a la Diócesis de Matagalpa y la independiente Radio Vos, además sacó del aire varios canales de televisión por cable y sacó del aire al canal local RB3 “El Canal de la Zona Láctea”, cuya programación era transmitida a través de televisión por suscripción.


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