Emergencia Coronavirus

Científica hondureña: “Habrá un menú de vacunas contra la covid-19”

María Elena Bottazzi dirige uno de los laboratorios en EE. UU. que desarrolla una cura contra el nuevo coronavirus

En la carrera científica mundial por encontrar una vacuna contra la covid-19 participa una centroamericana: la hondureña María Elena Bottazzi. Ella dirige uno de los laboratorios en Estados Unidos que desarrolla una cura contra el nuevo coronavirus. “No va a ser una vacuna única, probablemente vamos a tener un menú”, afirma.

Bottazzi es codirectora del Centro para Desarrollo de Vacunas del Hospital Infantil de Texas, en Estados Unidos, y codirectora de la Escuela Nacional de Medicina Tropical del Colegio Baylor de Medicina de Houston.

La científica hondureña fue una de las ponentes en un seminario virtual internacional sobre la covid-19 en Nicaragua. La actividad fue organizada por la Academia de Ciencias de Nicaragua y la Red de Academias de Ciencias de las Américas.

María Elena Bottazzi atendió al programa Esta Semana, luego de participar en ese foro científico, y se refirió a la posibilidad de que Nicaragua produzca la vacuna rusa Sputnik V. “Como país Nicaragua tendría que evaluar cuál es la plataforma de vacuna que sería la más indicada, que va a ofrecer la mejor solución”.

Advirtió que en la actualidad hay una gama de posibilidades y no se sabe cuál es la vacuna “más favorable” para la población. “Hay que asumir que se está haciendo una evaluación”.

¿En qué fase se encuentra la vacuna que están desarrollando en el Centro para Desarrollo de Vacunas del Hospital Infantil de Texas?

Estamos en la fase de producción. Primero se hizo el producto en nuestros laboratorios, a escala académica, y ya lo transferimos a la compañía Biological E. Ellos hicieron el escalamiento para poder producir unos cien mil millones de dosis al año. Ya tienen la evidencia que la pueden producir a alta calidad y alta escala.

A finales de septiembre o inicios de octubre, ellos van a iniciar lo que se llama evaluaciones clínicas, en fase uno, dos y tres; probablemente la fase uno será entre octubre y diciembre; entre enero y abril harán las combinadas de la fase dos, y empezar la fase tres. La intención es que igual que otras vacunas, a mediados del próximo año vamos a tener una mejor idea de que tan efectivas y seguras son.

¿Cómo se compara el avance de este proyecto, con otras iniciativas de producción de vacunas como Moderna en Estados Unidos y AstraZeneca en Gran Bretaña?

Todas estamos tratando de hacer lo mismo, tratando de bloquear que el virus entre a nuestras células. Pero las categorías de las vacunas usan diferentes plataformas; por ejemplo, la nuestra es una plataforma basada en proteína sintéticas, se llaman proteínas recombinantes, es la misma categoría que se usa en las vacunas que se usan para la hepatitis B, y el papiloma virus.

Moderna usa una plataforma nueva, nunca ha sido usada en humanos, no existe una vacuna probada usando el ARN. Igual la de AstraZeneca usa una plataforma que es considerada un vector viral, que también es una categoría experimental.

La diferencia es que nosotros usamos plataformas ya usadas en otras vacunas, porque nos da la procedencia de seguridad y que han servido para otros virus. Pero también es porque ya tenemos el ecosistema de quien las puede producir a gran escala y bajo precio.

¿La comunidad científica mundial tiene prevista alguna fecha para que exista una vacuna contra la covid-19, que esté a disposición del público?

No va a ser una vacuna única, probablemente vamos a tener un menú. No sabemos cuál es ese menú, pero pueden ser dos o tres. Cada una tendrá sus ventajas y desventajas con respecto a que tanto protege al individuo y qué individuos la pueden usar. Puede haber vacunas que van a ser usadas específicamente en poblaciones de adultos mayores, que pueden ser diferente a las vacunas usadas en poblaciones pediátricas.

Ahorita obviamente vamos a buscar aquellas vacunas que pueden ser usadas en poblaciones de alto riesgo, como nuestro personal de Salud pública: médicos, enfermeras. Para reducir el número de muertes, reducir el riesgo de tener una enfermedad muy severa.

La científica hondureña María Elena Bottazzi durante la entrevista con Esta Semana. Foto: Reproducción | Esta Semana

María Elena Bottazzi responde sobre vacuna rusa

¿Cuánta credibilidad tiene, entre los científicos, la vacuna Sputnik V anunciada por el Gobierno de Rusia?

No hemos tenido acceso a la información científica porque no se ha publicado. Como base sabemos que ellos están avanzando en una plataforma que combina un par de estos vectores virales, es el mismo concepto de la vacuna de AstraZeneca, aunque no es basada en un adenovirus de un chimpancé, sino que ellos usan unos adenovirus que provienen de los humanos. La plataforma es una categoría experimental.

¿Conoce el trabajo que ha desarrollado el Instituto Latinoamericano de Biotecnología Mechnikov, con sede en Nicaragua?

He oído varias informaciones acerca de la capacidad que tienen potencialmente de recibir y hacer algún tipo de producción local. Tener este tipo de institutos es ideal, no solo en Nicaragua, sino que obviamente en la región.

Se tiene que ver la plataforma que se usa para producir estas vacunas, como la del covid. Que tanto se tiene que invertir. Hay que asegurarse que se pase por los procesos rigurosos regulatorios. Aunque dicho instituto reciba la receta de cómo producirla, tiene que demostrar reproducibilidad, que pase por los procesos que Nicaragua requiere para registrar dichos productos, qué tanto van a poder colaborar con quién les está ofreciendo dicha tecnología,

El Gobierno de Nicaragua ha prometido fabricar la vacuna rusa en la planta Mechnikov, ¿Considera que esto es posible?

Como país Nicaragua tendría que evaluar cuál es la plataforma de vacuna que sería la más indicada, que va a ofrecer la mejor solución. Como ahorita no se sabe cuál realmente, dentro de este menú, es la más favorable, la que va a servir para tal tipo de población, hay que asumir que se está haciendo una evaluación.

Y si en efecto, hay la oportunidad de hacer esto que nosotros llamamos la diplomacia dentro del desarrollo de tecnología globales, como son las vacunas. Ya se ha hecho históricamente, Rusia ha colaborado con Estados Unidos, para producir vacunas como la de la polio. La idea es que se hagan en alianza transparentes, y que obviamente sean basadas en evidencias y en crear productos de alta calidad efectividad y seguridad.

Después de participar en el Seminario Internacional COVID-19, ¿Cómo valora la estrategia que han utilizado el Gobierno y el Ministerio de Salud de Nicaragua ante la pandemia?

El mensaje no es único de Nicaragua, donde la falta de liderazgo de nuestros Gobiernos, incluyendo a Estados Unidos. La falta de tener la posibilidad de que la población reciba los datos veraces, datos que son basados en evidencia científica; los científicos tenemos que hacer un mejor trabajo en esa comunicación. El hecho que hemos fallado en no tener nuestros sistemas de Salud pública bien reforzados para poder reaccionar rápidamente a este tipo de situaciones.

Lo ideal sería que la Academia Nacional (de Ciencia) de Nicaragua sea un foro para que puedan diseminar las informaciones para que nuestros líderes políticos puedan tomar las decisiones más adecuadas, pero obviamente los líderes políticos tienen que escuchar.

Hay errores que se han cometido, pero ahorita lo que tenemos que hacer es tratar de cambiar el mensaje, cambiar el lenguaje, y realmente ver cómo podemos llegar a una solución. Siempre el que sufre es la persona de bajos recursos, las personas de alto riesgo, las personas indígenas. La pobreza realmente está exacerbando esta pandemia, junto con el hecho que tenemos otras problemáticas de salud que no están desapareciendo, sino que más bien se están incrementando porque no logramos balancear nuestras estrategias de Salud pública.


¿Un futuro en silencio? No lo permitás

A pesar de la persecución y la censura del régimen Ortega-Murillo, continuamos nuestra labor en un contexto en el que informar a la población se paga con cárcel. Esta resistencia no sería posible sin tu respaldo. Si está entre tus posibilidades, te invitamos a apoyarnos con una membresía o una donación. Tu aporte garantizará que más nicaragüenses tengan acceso a información confiable y de calidad — sin muros de pago — en un momento crucial para el futuro del país. Gracias por unirte a este esfuerzo colectivo en defensa de la libertad de prensa.

Más en Emergencia Coronavirus

Share via
Send this to a friend