Nación

Comunitarios de Sangnilaya denuncian nueva invasión de colonos en Caribe Norte

Responsabilizan al Gobierno Regional y a la Policía Nacional, de “cualquier suceso lamentable que ocurra"

La Fundación Comunitaria Prilaka emitió una “alerta roja” a través de un comunicado ante lo que llamaron “un nuevo intento de ocupación ilegal y violenta” de colonos armados en la comunidad Sangnilaya, ubicada en el territorio Twi Yahbra, en Puerto Cabezas, Caribe Norte.

La misiva refiere que una comisión de 48 comunitarios, al ingresar a “tacotales” o tierras que utilizan para el cultivo, constataron la presencia de colonos armados, que en siete ocasiones dispararon en su contra “con la finalidad de intimidarlos y atemorizarlos” para que regresaran a la comunidad.

También se explica que, pese a la presencia de los colonos armados, los comunitarios decidieron continuar hasta hablar con los invasores, exigiéndoles que abandonaran esas tierras, advirtiendo que regresarán en unas semanas para la siembra de primera, que no tienen miedo a sus disparos porque son sus tierras ancestrales y que no tienen intención de de provocar ningún enfrentamiento. 

Los colonos argumentaron a los comunitarios que exigían su salida, que eran “cuidadores” y que hablarían con la “dueña de esas tierras”, que tienen una extensión de 3 500 manzanas.

La organización recordó que los comunitarios de Sangnilaya “no ingresaban a sus áreas de cultivo” desde septiembre de 2020, cuando colonos armados quemaron cinco ranchos, secuestraron por ocho horas a dos personas y asediaron a comunitarios que cosechaban arroz en esa temporada.

Leyes avalan posesión de tierras

Los comunitarios de Sangnilaya resaltaron que la Ley 28, “Estatuto de Autonomía de las Regiones de la Costa Caribe de Nicaragua”, sostiene en su artículo 36, inciso 1, que “las tierras comunales son inajenables; no pueden ser donadas, vendidas, embargadas ni gravadas, y son imprescriptibles”.

Además destacaron que, según la Ley 28, como habitantes tienen “tienen derecho a trabajar parcelas en la propiedad comunal y al usufructo de los bienes generados por el trabajo realizado”.

Mencionaron que según la Ley 445, “Ley del Régimen de Propiedad Comunal de los Pueblos Indígenas y Comunidades Étnicas de la Regiones Autónomas de la Costa Atlántica de Nicaragua y los Ríos Bocay, Coco, Indio y Maíz”, solo autoriza a las “autoridades comunales tradicionales” a “otorgar autorizaciones para el aprovechamiento de las tierras comunales de los recursos naturales a favor de terceros, siempre cuando sean mandados expresamente para ello por la Asamblea Comunal”.

Denuncian abandono del Estado frente ataques de colonos

En ese contexto, reafirmaron su reclamo por la invasión de sus tierras y la urgencia de la atención estatal a sus demandas. Los comunitarios responsabilizan al Estado de Nicaragua, en especial al Gobierno Regional y a la Policía Nacional, de “cualquier suceso lamentable que ocurra”, pues aseguran que estos han “incumplido sus promesas de saneamiento, de desarme y desalojo de las bandas armadas”.

También los señalan de no haber “procedido a investigar las denuncias que los comunitarios y comunitarias han realizado de arrendamientos y ventas ilegales avaladas por autoridades comunitarias y la autoridad territorial”.

Los habitantes de Sangnilaya denuncian que sus derechos se les continúan violentando y se sigue profundizando la “la precarización de las condiciones de vida, principalmente de la inseguridad alimentaria, como consecuencia del avance de las invasiones”.

Además indican que el pasado seis de enero vieron llegar a un camión lleno de “mestizos con intención de pasar al otro lado del río, a inaugurar una supuesta capilla evangélica” en tierras de la comunidad de Sangnilaya, en el sector conocido como Klisan, que han sido ocupadas con violencia sin el consentimiento de la comunidad desde el 2017.

Los miskitos de Sangnilaya invitaron al Estado de Nicaragua “a proteger a la comunidad, a escuchar y atender debidamente su clamor de saneamiento, conforme a los derechos de los pueblos indígenas consagrados en nuestra Constitución Política”.

Resaltaron que este acercamiento que tuvieron con los colonos es una “apuesta pacífica y valiente por el presente y el futuro de sus derechos de propiedad comunal, de sus bosques, de su cultura, de sus medios de vida, de sus comunidades, y de sus familias”.

Las comunidad de Sangnilaya, parte del bloque de comunidades SIPBAA, resiste a las invasiones de colonos desde el 2009. En tres ocasiones; en los años 2009, 2011, 2014, han expulsado de sus tierras a colonos que intentaron ocuparlas. 

Desde octubre del 2016, según han denunciado, la autoridad territorial avaló el ingreso de 50 familias de forma ilegal, sin consentimiento de las asambleas de las comunidades SIPBAA y desde entonces se han enfocado en “en demandar a los colonos que desalojen las tierras que han ocupado, en denunciar ante las autoridades las ventas y arrendamientos ilegales y en intentar cambiar a sus autoridades corruptas”.


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