Nación

Estudiantes exiliados en Costa Rica brindan consultas médicas a nicas

Jóvenes expulsados de la UNAN-Managua combinan sus trabajos en Costa Rica, con atenciones médicas gratuitas a connacionales en ese país o en Nicaragua

En abril de 2018, estudiantes de enfermería, medicina, odontología y psicología abandonaron sus aulas de clases para distribuir insumos médicos, extraer balas y suturar heridas en las trincheras universitarias. Meses después, fanáticos del Gobierno los persiguieron y amenazaron de muerte, lo que obligó el exilio de 28 estudiantes y 24 médicos en Costa Rica, donde conformaron la Asociación Unidad Médica Nicaragüense-Capítulo Costa Rica (ASUMN-CR).

Desde diciembre de 2018, esta asociación brinda consultas gratuitas de medicina general y consejerías de salud sexual y reproductiva a los nicaragüenses que viven en Costa Rica. Con la llegada de la pandemia, han dejado de atender presencialmente y desarrollan su labor social a través de la telemedicina. A diario atienden un promedio de diez pacientes por cada médico, tanto a exiliados como nicaragüenses dentro del país.

“Trabajamos voluntariamente, únicamente con la disponibilidad y con nuestro propios recursos, porque somos los que cubrimos nuestros pasajes y comida; muchas veces costeamos las medicinas de algunos pacientes”, dijo el joven H.J.L.G., uno de los estudiantes y fundador de la organización.

Agregó que la dinámica de este equipo de telemedicina funciona a través de varias unidades, primero un grupo recibe las llamadas, luego organizan los grupos que cubrirán las atenciones y se rotan según la disponibilidad de los miembros.

Lavan carros o guardas de seguridad

Algunos deben entrelazar las consultas con sus horas libres que le dejan sus trabajos como:  repartidores de comida a domicilio; lava carros; guardas de seguridad nocturnos; acomodadores de productos en supermercados —llamados gondoleros en Costa Rica—; cuidadores de enfermos. Estos ingresos les sirven para cubrir los gastos de comida y el pago de los alquieres de los cuartos, en algunos casos las habitaciones las comparten entre cuatro y siete compañeros.

La Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR) alertó que tres de cada cuatro refugiados nicaragüenses en Costa Rica pasan hambre, comen solo una o, a lo mucho, dos veces al día, como consecuencia de la difícil situación económica que la covid-19 ha puesto al vecino país.

Puca es una de las estudiantes de la Unan–Managua que se exilió por las amenazas de dirigentes de la  Unión Nacional de Estudiantes de Nicaragua (UNEN) y docentes de la  facultad de optometría que exigieron su expulsión. 

“Hay tantas cosas difíciles que he vivido en el exilio. Es duro estar en un país que no es tuyo, a pesar que tengo una tía que ha sido mi pilar, hay momentos que todo se sale de las manos, aguantar hambre, no saber cómo resolver para el alquiler de la casa, con el miedo de parar en la calle”, reflexionó.

Esta estudiante, que quedó en su tercer año universitario, comentó que le ha costado conseguir un trabajo fijo, y que ha laborado en “una infinidad” de lugares, que no tienen nada que ver con su carrera.

Puca trabaja medio tiempo en una empresa en la que gana solo para pagar el cuarto donde vive con su mamá. En sus tiempos libres está a total disposición para atender por videollamadas y mensajes de texto vía WhatsApp a los nicaragüenses.

Miembros de la ASUMN-CR, cuando colaboraron en consultas médicas gratuitas en las instalaciones costarricenses de la Asociación Nicaragüense Pro-Derechos Humanos, antes de la emergencia sanitaria por covid-19. Foto: Cortesía

Terminar sus carreras

H.J.L.G. consideró que, de no haber sido por el exilio de los estudiantes de ciencias médicas, en este tiempo de pandemia “serían los brazos derechos de los médicos” que combaten el covid-19 en Nicaragua.

En su último informe el  Observatorio Ciudadano COVID-19 informó que al menos 105 trabajadores de la Salud han fallecido en Nicaragua con sintomatologías asociadas al coronavirus y el número de contagiados se incrementó a 786 en los últimos siete días. Hasta la fecha, 74 municipios del país reportan casos positivos.

El 17 de agosto del año 2018, el consejo autodesignado de la UNAN-Managua en sesión extraordinaria, aprobó  por unanimidad la expulsión de manera definitiva de ochenta y dos estudiantes —24 de la carrera de ciencias médicas—, acusándolos de haber sido participantes activos en tranques, uso de artefactos para agresión física, quema de las instalaciones y robo de equipos de oficinas. Hasta la fecha, ninguna de estas expulsiones han sido revocadas. 

Tanto Puca como H.J.L.G. comparten la idea de que la condición de los estudiantes de medicina y carreras afines cambiaría si pudieran optar a un plan de becas para terminar sus estudios en Costa Rica. En su mayoría, los estudiantes cursaban sus últimos años de la carrera, pero en Costa Rica no pueden ser nivelados a la carrera, ya que la UNAN-Managua borró todas sus calificaciones desde agosto del 2018. 

“Creo que el sueño de todos es terminar nuestras carreras, para lograr este sueño se necesitan recursos, becas; alguien que si vele por nosotros y nos tome en cuenta”, señaló Puca.


¿Un futuro en silencio? No lo permitás

A pesar de la persecución y la censura del régimen Ortega-Murillo, continuamos nuestra labor en un contexto en el que informar a la población se paga con cárcel. Esta resistencia no sería posible sin tu respaldo. Si está entre tus posibilidades, te invitamos a apoyarnos con una membresía o una donación. Tu aporte garantizará que más nicaragüenses tengan acceso a información confiable y de calidad — sin muros de pago — en un momento crucial para el futuro del país. Gracias por unirte a este esfuerzo colectivo en defensa de la libertad de prensa.

Más en Nación

Share via
Send this to a friend