Nación

Javier Álvarez exige libertad para sus tres familiares secuestrados por el régimen

Jeannine Horvilleur Cuadra, Ana Carolina Álvarez Horvilleur, ambas de nacionalidad nicafrancesa, y Félix Roiz Sotomayor están en El Chipote

El perseguido político Javier Álvarez Zamora denunció, en entrevista con el programa Esta Semana, que el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo, mantiene secuestrados a su esposa Jeannine Horvilleur Cuadra, de 63 años, su hija Ana Carolina Álvarez Horvilleur, de 43 años, ambas de nacionalidad nicafrancesa, desde el pasado 13 de septiembre. Un día después también secuestraron a su yerno Félix Roiz Sotomayor.

El pasado 13 de septiembre, a las diez de la noche, llegó la Policía con toda su parafernalia. A las once entraron a mi casa en búsqueda de mi persona. Revisaron toda la casa y al no encontrarme, porque me andan buscando a mí, se llevan a mi hija, que en ese momento está acompañando a mi esposa. También, allanaron la casa de mi hija, en la que vive con su esposo Félix Roiz Sotomayor y también a él se lo llevan preso”, denunció.

Resaltó que ninguno de los tres “tienen por qué ser capturados” porque “no han cometido ningún delito”. “Yo tampoco he cometido ningún delito, no soy ningún delincuente, no soy ninguna persona peligrosa. Yo no soy ningún elemento peligroso y esto es para mí un nivel extraordinario de inhumanidad y de represión porque al no encontrarme a mí se los llevan a ellos detenidos a las celdas de El Chipote”.

“En el pasado cuando han llegado a capturar a alguien, cuando han intentado capturar a alguien, llegan a la casa, si quieren la destruyen, se roban lo que quieren, pero dejan a los familiares, entonces, esto para mí es un nivel nuevo de represión, del que estábamos sufriendo antes. Es decir, si no te agarramos a vos, tu familia es la que va a pagar. Esto es inaudito, esto no tiene nombre ni comparación con ninguna situación histórica en este país, es una barbarie, entonces, yo denuncio ante el mundo esta barbarie”, agregó.

Álvarez aseguró que no se enteraba del secuestro de su familia porque antes de que ocurriera el allanamiento en su vivienda él había iniciado su salida del país, precisamente producto de la persecución del régimen Ortega-Murillo.

“Yo no me daba cuenta de esto y hasta que salí del país me entero de que mi esposa, mi hija y mi yerno están detenidos y ya se puede imaginar el pueblo de Nicaragua el sufrimiento infernal que como esposo y padre estoy teniendo”, lamentó. 

Urge ingreso de medicinas

Álvarez destacó que su esposa Jeannine Horvilleur y su hija Ana Álvarez Horvilleur tienen problemas crónicos que deben ser atendidos por especialistas y requieren recibir diariamente sus medicinas.

Explicó que su pareja es un paciente sobreviviente de cáncer de seno. Fue operada del seno izquierdo y ha tenido procesos de quimioterapias y, actualmente, sigue procesos regulares de control, en los que se le hacen exámenes para ver si hay metástasis o si ha regresado el cáncer.

“Ella tiene una lista de medicinas que tiene que tomar permanentemente todos los días, a la misma hora, por indicaciones médicas y los familiares de ella que han llegado a El Chipote a querer entregarle las medicinas no se las han recibido. La respuesta que dan es que el médico de El Chipote se las tiene que recetar ¿Cómo va a recetar el médico de El Chipote medicinas a pacientes que no conoce? ¿Cómo va a decidir qué es lo que tiene que tomar si él nunca la ha atendido? No es un oncólogo, no es una persona versada en este tipo de circunstancias, entonces, hasta ayer no le estaban aceptando medicinas que tienen que tomar diariamente y tienen la obligación humanitaria de hacerlo”, lamentó.

El perseguido político asegura que por ahora no tienen mayor información sobre la condición de sus  familiares secuestrados,  pero tienen la confirmación de que están en El Chipote, aunque, denuncia, en un principio las autoridades intentaron hacerles creer que estaban en libertad.

“Primero dieron la información de que habían sido liberadas el día 14 de septiembre, a las cuatro de la tarde, ellas dos, no sé de Félix, pero lo que se sabía era que ellas dos habían sido liberadas y luego aparecieron en los chat de familiares pequeños texto que decían estamos saliendo y estamos bien, pero cuando se intentó comunicarse con ellas no hubo ninguna comunicación. Las buscaron en sus casas y no están ahí, las buscaron donde familiares y tampoco están ahí, entonces, estaban desaparecidas, es decir, nadie sabía absolutamente nada de ellas, entonces, se insiste en que están detenidas y finalmente a la hermana de Félix le confirman que ahí están todos detenidos en El Chipote”, detalló.

Francia sigue la situación de sus dos ciudadanas

Álvarez explicó que la situación de su esposa e hija, ambas de nacionalidad nicafrancesa, ya fue informada a las autoridades de Francia, a través de la embajada de ese país en Nicaragua, aunque, por ahora indicó que prefería no extenderse en detalles sobre las gestiones que puede estar haciendo el Gobierno francés.

“El embajador de Francia ayer se comunicó conmigo y preferimos por común acuerdo con la embajada no ahondar más sobre lo que se está haciendo, pero, sí, ya la embajada de Francia en Nicaragua, la Cancillería en Francia, ya están enteradas de la situación de este par de ciudadanas nicaragüenses en primer lugar y francesas por ascendencia familiar, de ciudadanía francesa adquirida precisamente por ascendencia familiar”, apuntó.

Reiteró que sus familiares “son inocentes, no han cometido ningún delito y son personas excelentes, honestas, trabajadoras, buenos ciudadanos, que no tienen por qué estar sufriendo cárcel”. 

“Si en todo caso la dictadura tiene algo contra mí, que no lo debe de tener, porque lo único que yo quiero es una patria libre, democrática, en la que todos vivamos en libertad, si acaso la dictadura tiene algo contra mí, que me busque a mí, pero que deje a mis familiares en paz, esto es un escalón más alto de represión”, afirmó.

Además, recordó que “pensar distinto no es un delito, es un derecho humano pensar como uno quiere pensar, sentir como uno quiere sentir, tener las opciones políticas que uno quiere tener. Nadie te puede obligar a tener una opción política como ellos (el régimen) quieren que uno la tenga”.


¿Un futuro en silencio? No lo permitás

A pesar de la persecución y la censura del régimen Ortega-Murillo, continuamos nuestra labor en un contexto en el que informar a la población se paga con cárcel. Esta resistencia no sería posible sin tu respaldo. Si está entre tus posibilidades, te invitamos a apoyarnos con una membresía o una donación. Tu aporte garantizará que más nicaragüenses tengan acceso a información confiable y de calidad — sin muros de pago — en un momento crucial para el futuro del país. Gracias por unirte a este esfuerzo colectivo en defensa de la libertad de prensa.

Más en Nación

Share via
Send this to a friend