Emergencia Coronavirus

Minsa cumple un año sin publicar el boletín epidemiológico

Rosario Murillo asumió el rol de informar el avance semanal de algunas epidemias, pero sus datos son escuetos e insuficientes para dar un seguimiento

El Ministerio de Salud (Minsa) cumplió un año desde que suspendió la publicación en línea del boletín epidemiológico y de la sala de situación epidemiológica del país, dos fuentes de datos oficiales que servían para informar a la población y a la comunidad científica sobre el comportamiento semanal de las epidemias y de enfermedades como la neumonía.

La última vez que publicaron ambos informes, fue en la semana epidemiológica número 21 del 2020, que correspondió del 17 al 23 de mayo. Tras la suspensión en línea, la vicepresidenta y vocera estatal, Rosario Murillo, asumió el rol de leer cada lunes, un breve y escueto informe sobre el avance de las epidemias que le envían las autoridades del Minsa, pero que según expertos es insuficiente para llevar un seguimiento.

“El propósito de un boletín epidemiológico es dar información suficiente al personal sanitario, a las autoridades de Salud, a los epidemiólogos para seguir el comportamiento de la epidemia y tomar las medidas de acción, de contención. En ese sentido ella no cumple para nada ese rol. Ella no sabe nada sobre temas de Salud, no tiene formación académica y profesional”, señala el doctor Carlos Quant.

La información de los boletines es necesaria no solo para la población nicaragüense, sino también para la comunidad internacional que le da seguimiento y toma decisiones basada en la evidencia, señala el doctor Leonel Argúello, quien fue director nacional de epidemiología en los años 80 e impulsó la creación de los mismos; por lo tanto, asevera, los boletines epidemiológicos no pueden ser reemplazado por una información verbal y poco clara.

Boletines epidemiológicos alertaron incremento de muertes por neumonías

La suspensión de los boletines epidemiológicos y de las salas de situación, que detallaban información por territorios sobre el avances de las epidemias, ocurrió semanas después que médicos hicieran análisis con esos datos y alertaran sobre un inusual incremento en las muertes por neumonía.

“En la revisión que hicimos en los últimos años nunca habíamos estado en una declaratoria tan baja de casos de neumonía, por debajo de mil casos por semana. (Sin embargo) la letalidad cambió. A lo único que le podemos atribuir eso, es a que se trata de neumonías más severas, que solo pueden ser compatibles con covid-19”, alertaron entonces los especialistas.

El incremento fue tan notable que el mandatario Daniel Ortega reconoció en una comparecencia pública, que al menos 223 personas fallecieron en un período de doce días. Este aumento, que sucedió en paralelo al ascenso de la primera ola de contagios de la covid-19, levantó una alarma de que muchas muertes por la pandemia estaban siendo atribuidas a otras causas para disminuir la letalidad del SAR-CoV-2.

Un año a ciegas: epidemia de la malaria se dispara

La suspensión de los boletines también sirvió para ocultar el incremento de la malaria en Nicaragua. Según se reportó en el último boletín publicado a mediados de mayo de 2020, los casos ya alcanzaban el total reportado en 2019; esta tendencia ascendente siguió creciendo y se agudizó tras el paso de los huracanes Eta y Iota.

Según informaron las autoridades del Minsa en enero de 2021, los casos de malaria ascendieron a 31 004, una cifra que no se había registrado en los últimos 20 años, reveló una investigación de CONFIDENCIAL, y a pesar de este incremento no hubo una alerta epidemiológica como sí la hubo en 2019 cuando se registró el mayor número de contagios de los últimos 40 años, según datos de la Organización Panamericana de la Salud (OPS).

En opinión de los médicos, la decisión de dejar de publicar los boletines y las salas de situación responde a una decisión política; pues hay evidencia que las autoridades si tienen la información, pero no la hacen pública. Pues, el Ministerio de Salud ha continuado informando a la OPS sobre el avance del dengue, a pesar de no publicar los datos. Los últimos datos que enviaron corresponden a la semana epidemiológica 19 y en ellos informaron que ya se cuentan 16 465 casos de dengue.

“Ningún Gobierno responsable va a suspender esta comunicación que ayuda a la comunidad científica nacional e internacional para poner cifras de comparación sobre cómo están avanzando las epidemias a nivel latinoamericano. Estamos a ciegas por una voluntad política que no tiene ningún asidero en el conocimiento tecnológico y científico de cómo se deben manejar las epidemias en el país”, señala el epidemiológico Álvaro Ramírez, quien fue director nacional de Vigilancia Epidemiológica en los 90.

Boletín epidemiológico tuvo “vida 35 años consecutivos”

El doctor Argüello recuerda que los primeros boletines se comenzaron a publicar entre 1984 y 1985, en ese entonces buscaban establecer un sistema de vigilancia epidemiológica que permitiera detectar a tiempo cualquier incidencia y así tomar medidas de prevención, proyecciones. Esta vigilancia se publicó casi ininterrumpidamente durante 35 años. Hasta ahora.

“Nunca ha habido un ocultamiento de la información tan clara y evidente como la está haciendo el Gobierno en este momento”, coincide el doctor Ramírez.

Sin embargo, el ocultamiento de la información es exclusiva en las epidemias y no ocurrió únicamente a consecuencia de la llegada de la covid-19, que no se incluía en el boletín. Desde antes ya habían datos ocultos.

“Por ejemplo, la información del VIH se dejó de publicar durante mucho tiempo, hay algunos informes de que revelan más o menos cuál es la situación actual, pero si uno busca los reportes epidemiológicos que rutinariamente se hacen no están, todo eso dejó de existir y esa es una forma de ocultar el compartimiento de otras enfermedades prevalecientes. No es algo nuevo. Este es un Gobierno mentiroso que desde hace años viene ocultando información que es sensible sobre Salud”, lamenta el doctor Quant.


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