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Muere cuarta madre de un preso político, demandando libertad

Su hijo permanece en la cárcel y es acusado de terrorismo por el régimen de Ortega

La profesora jubilada Cela Palacios, de 68 años y madre del opositor Chester Membreño, falleció a causa de una aneurisma y fue sepultada este jueves, sin poder ver a su hijo en libertad, como lo había demandado públicamente, dijo a periodistas su esposo, Iván Membreño.

Chester Membreño es uno de los detenidos que son calificados por organismos humanitarios como “presos políticos” y que han sido capturados por participar desde abril pasado en protestas contra el presidente Ortega, cuyo Gobierno reconoce 340 reos, que califica de “terroristas”, “golpistas” y “delincuentes comunes”.

Palacios, quien murió este miércoles en su casa en el municipio de Masaya,  era una de las madres que pedía de manera constante la libertad de su hijo de manera pública.

La señora, que murió por un aneurisma en la vena aorta, una condición que la debilitó durante dos meses, vio por última vez a su hijo en prisión en noviembre pasado.

Membreño, acusado por terrorismo y señalado de dirigir marchas y protestas contra el Gobierno de Ortega en la ciudad de Masaya, no acudió a las exequias, confirmaron sus parientes.

El también abogado y miembro del partido Ciudadanos por la Libertad (CxL) fue detenido en julio pasado.

Cuatro madres fallecidas

Palacios es la cuarta madre de un preso político que fallece mientras sus hijos permanecen en la cárcel, según han denunciado organismos de derechos humanos.

El 16 de diciembre del año pasado, la señora Martha Isolina Bucardo Campos, de 67 años, madre y abuela de Francisco Homero Pérez Bucardo y Bryan Francisco Pérez Ampié, respectivamente, falleció tras desmejorar su salud cuando sus familiares fueron encarcelados.

El dos de diciembre falleció Carmela Arteta, de 94 años, madre del exmilitar Alfonso Morazán Castillo. Tampoco a él le dieron permiso de ir al entierro.

El 18 de noviembre murió Martha Lorena Rocha Rocha, de 51 años, madre del preso político Misael Escorcia, de 18 años, a quien las autoridades tampoco le autorizaron salir para despedirla.


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