Opinion

De paradojas y… parajodas

Los autollamados políticos democráticos solo han desarrollado sistemas antidemocráticos

Con sus asombrosos milagros tecnológicos, la humanidad se ha convertido en un pequeño vecindario, en donde desde el vecino más cercano, hasta el último de la cuadra del otro lado del mundo, puede ser visto y escuchado en sus días de faenas y en sus noches de ronda. En tanto, los vecinos de las antípodas a esas horas estarán despertando, al mediodía o por la tarde y, como disponen de dispositivos técnicos, se les hace el milagro de poder escuchar y ver a su antojo lo que pasa al otro lado del mundo.

Cuando los del otro lado del mundo despiertan, hacen lo mismo con las actividades de los de este lado… mientras el planeta sigue dando su paseo infinito sobre sí mismo. En estas circunstancias vecinales, se producen muchas paradojas que alteran la lógica de la existencia humana para hacerles la vida llevadera o para jodérsela. Y por eso aparecen las paradojas y sus parajodas.

Como el sustantivo parajoda no existe oficialmente, vamos a utilizarlo como neologismo, aunque suene un poco feo. Pero, de todos modos, la Academia Nicaragüense de la Lengua ya no podrá decirnos nada, porque el Gobierno de la familia en funciones dictatoriales le dictó la muerte civil junto a más 2700 ONG. Según se dijo, la jodieron porque la Academia atentaba contra la dignidad y la soberanía del analfabetismo cultural de la nación.

II

De aquí “en delante” no le pondremos cursivas a la parajoda ni al verbo joder (joder en nica: molestar, causar daño). La primera paradoja que encontramos junto a su parajoda, es que el sistema de la información universal todo el tiempo está haciendo de la verdad una mentira y viceversa por motivos políticos y, a veces, lo hace de manera encantadoramente perversa.

De otro modo –es decir— sin esa contradicción no existiría la paradoja de que, para informarse de todo, los medios son cada día más útiles e indispensables, pero al mismo tiempo, dejan a los receptores cada vez menos bien informados. Algunas de las paradojas que le jode a la gente su derecho a la información veraz, las vamos a ir viendo más adelante.

III

Las paradojas son infinitas, pero vamos al grano (un grano ya inflamado en la piel de las sociedades):

La democracia ha estado asociada al supuesto de que se trata de un sistema político en donde el Gobierno lo ejerce “el pueblo, por el pueblo y para el pueblo”, pero cuyo significado se ha bifurcado en varias versiones y todas tienen un color político según el arco iris ideológico de las clases sociales (las que joden y las jodidas). Como eso ya lo sabemos y, más todavía, lo sentimos… porque eso que dijo don Abraham Lincoln, es una solemne mentira.  Pero no vamos a entrar en detalles, porque sería volver como la misma mula al trigo.

Mejor veamos lo que solo está por encimita. En su origen teórico el concepto democracia fue progresista, porque distinguía con toda claridad la contradicción de cuando entre lo que se dice y lo que se hace desde el poder no coordinan. Así, en la Edad Media, como en la actual, hay monarquías parasitarias en varios países europeos viviendo en concubinato con las burguesías (y a veces con los fascistas) O sea, que ese modo de vivir dráculamente medieval, pasó como una herencia ideológica y cultural a las burguesías republicanas y…democráticas.

He ahí, una paradoja. Su parajoda está en la práctica de estas clases que –a través de sus partidos políticos en el poder o en la oposición (da lo mismo)— practican una democracia en detrimento de la mayoría con sus programas de ajuste económico de prestigiosa inspiración neoliberal de los prestamistas, porque son diseñados para reducir el gasto público y trasladar recursos al sector privado. Sin embargo, no dejan de presentarse como las únicas y casi naturales propietarias de la democracia, y sus políticos como los verdaderos demócratas del mundo.

IV

Si el mundo da vueltas en su propio eje, no hay motivos para que el pensamiento humano permanezca estático en su cerebro, y por eso se ha llegado a conocer las causas de las contradicciones y actividades políticas que crean las situaciones paradójicas en las realidades sociales. Realidades bien jodidas en las sociedades caribeñas y latinoamericanas, aunque para los defensores del sistema…“no hay muerto malo ni novia que no sea bonita”.

Los autollamados políticos democráticos solo han desarrollado sistemas antidemocráticos, mientras a los políticos progresistas los tienen como enemigos de la democracia. Pero no por gusto las coaliciones de izquierda –superando toda clase de obstáculos y difamaciones— están desplazando a los Gobiernos de la derecha, sino porque en el área social no desarrollan políticas auténticamente democráticas.

¿Cuáles Gobiernos, sino los autocalificados “democráticos”, son los ejecutores de las políticas neoliberales, que enriquecen más a unos y empobrecen más a los otros? ¿Por qué durante más de dos centenas de años los Gobiernos “democráticos” no han podido ni querido resolver el crecimiento de la pobreza, ni los déficits en la educación, la vivienda y la salud?

Veamos hecho particular: España –donde domina en concubinato monarquía y burguesía— el desamparo social se refleja en el alto costo de los alquileres: en diez años subieron un 55% y ahora 28 556 000 personas con promedio de edad de 42 años “viven y duermen” en las calles de sus lindas ciudades.

Algo parecido pasa en resto del mundo “democrático”, y los Gobiernos no saldan ese déficit porque, como la vivienda, la educación, la salud –entre otras “cositas”— son partes de los negocios privados que enriquecen sin medida a sus representados. Lo progresista de la democracia occidental y cristiana, ya no es un cuento chino, sino japonés.

V

En nuestro país, donde el cambio social de la revolución fue solo alegría de pobre –duró muy poco— las paradojas en las áreas sociales y las libertades públicas, son auténticas parajodas, hermanitas gemelas –de las peores en Latinoamérica— y más por su condición de “Palo de camino” (las inversiones piratas que por aquí pasan, le han sacudido sus ramas y robado sus frutos).

Es una historia que, al menos en América del Sur, está cambiando de páginas, en un proceso de cambios con los triunfos electorales de coaliciones políticas de izquierda progresistas y democráticas, sobre los usurpadores de la democracia como concepto y como práctica.

Pero esta lucha no es pan con miel: han pasado más de los dos siglos del poder político controlado por las clases reaccionarias, cuyas consecuencias aún son tan grandes que no van a poder cambiarse en poco tiempo en ningún país. ¿Por qué? Pues porque un cambio de gobierno en estas realidades históricas, los progresistas de la izquierda democrática pueden tomar el gobierno, pero no toman todo el poder.

Los Gobiernos de las clases dominantes desplazados siguen dueños del poder económico y el político, de la influencia ideológica y cultural, y de la educación privada que margina de la educación a millones de personas. Todo eso, lo utilizan con mayor fuerza y odio cuando pierden el Gobierno: lo estamos viendo ahorita en Brasil, y en otros países con recientes cambios de gobiernos. “El que malas mañas ha, nunca las perderá”. Pero si la injusticia vive…la lucha sigue.

VI

En sistemas y países productores de paradojas se lee y ve en todos los medios de comunicación de todas partes, a descriptores de hechos históricos con tales inverosímiles eufemismos que tanto los esconden, que casi no se reconocen. Veamos este mínimo ejemplo:

“(…) las acciones militares fronterizas del gigante americano en 1846 en México…” (Gustavo A. Rivero, Confidencial 02/11/22).

Todo resumido y escondido magistralmente en diez palabras, más una fecha: las agresiones armadas que le arrebataron a México la mitad de su territorio –entre otros el de la gran California— fueron casi turísticas visitas “fronterizas”; el naciente país expansionista es un “gigante” (inofensivo y divertido como en un dibujo de Walt Disney) y con el uso del patronímico “americano”, se manda al espacio sideral al resto de países del continente.

Otras paradojas que les acompañan con sus respectivas parajodas…

Al margen de estas cuartillas

*En su visita a Cuba del papa Juan Pablo II, le acompañarían tres curas cubanos y el cardenal Miguel Obando y Bravo, pero el Gobierno cubano les vetó su ingreso…

*Según un periodista colombiano y un investigador belga, en su libro de entrevistas a disidentes y mercenarios, a Obando y Bravo lo vetaron…

*“Por sus posiciones ultrarreaccionarias, además del apoyo que le brindó a la fuerza mercenaria de la Contra”…

*Después de eso, Daniel Ortega… ¡convirtió a Obando y Bravo en su más grande y querido aliado político!

*La parajoda fue que Daniel dejó a los cubanos colgados de la brocha…

*EE. UU. es líder mundial en defensa del sagrado principio de la libertad de comercio…

*Pero le aplica un bloqueo comercial a Cuba desde hace más de 60 años…

*El jueves pasado –por el trigésimo año consecutivo— 185 países votaron en contra de ese bloqueo en las Naciones Unidas…

*¿Quiénes dicen que sí, hay bloqueo? 185 Gobiernos, la mayoría amigos de los EE. UU. que demandan que lo levanten…

*Entonces, agarren este trompo en la uña: ¿por qué el líder de la “democracia” sigue ignorando que no es democrático irrespetar la opinión de la mayoría?

*Más de un año en espera de que nuestra querida TeleSur diera alguna noticia sobre los más de 200 presos políticos de Daniel Ortega… y Blancanieves…

*De pronto TeleSur nos sacó de nuestra ignorancia con esta “noticia”: ¡que antier hubo “elecciones municipales” en Nicaragua!

*Pero en su vídeo no aparecieron filas de electores, solo la cara afligida de la corresponsal en Managua, porque no hallaba qué decir…

*Y de pronto salió de apuros, haciendo la descripción de un campo santo: que eran… “unas elecciones en orden, paz y tranquilidad”…

*Todavía esperamos de TeleSur siquiera una curiosa mención de que el héroe sandinista Hugo Torres, quien arriesgó su vida para liberar a Ortega, murió en una cárcel de Daniel…

*¿Será que en TeleSur piensan que Ortega y Daniel no son la misma persona?


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