Opinion

Mentiras vs. verdades; verdades vs. mentiras

La intuición política aconseja no descartar la infiltración del oficialismo entre algún grupo opositor del exterior para propagar noticias falsas

Esta dicotomía de acción simultánea es lo que ha caracterizado a la información y –ocasionalmente— se desvanece cuando la verdad se expone frente a los hechos que son, al fin y al cabo, los únicos capaces de reflejar las verdades y las mentiras.

Nacionalizando este asunto, vemos que la tragedia política de nuestro país, genera mucha información dentro de los sectores activos de oposición y, de dentro de sí misma, se consume y rota multiplicada en el exterior. Las expresiones de sectarismo político es uno de los muchos temas en circulación.

Son expresiones que a su vez atraen justamente las críticas, las que no pueden verse exageradas ni antojadizas, porque hay experiencia y consciencia de que, el fracaso de la unidad en la acción para emprender y culminar con éxito la lucha –ya larga y costosa— por las libertades y demás derechos de los nicaragüenses, se le debe al sectarismo con el cual se impidió avanzar en la lucha por liberarse de la dictadura.

Ese sectarismo tuvo su blanco en el Partido Unamos. ¿A quiénes convino el estímulo de ideas segregacionistas que sembraron dudas sobre los opositores con posiciones anti dictatoriales desde sus convicciones sandinistas, o por haber sido funcionarios del Estado revolucionario? Respuesta “chiche”: a quienes detentan el poder.

Entre quienes divulgan esas dudas están operadores oficialistas interesados en mantener dividida a la oposición con noticias falsas. También alguna gente reaccionaria, no por pertenecer a un partido de ideología conservadora, sino porque –aun siendo joven— tiene concepciones ideológicas atrasadas, sin percatarse de ello, de modo espontáneo.

Pero… ¿si se generaran entre sectores de oposición en el exterior? Ante esta posibilidad, hay que ser ecuánimes y pensar primero en la difícil situación de quienes fueron forzados a expatriarse y, en caso divulgaran ideas no correctamente unitarias, habría que comprenderlos, porque en ellos influye la desinformación por estar lejos, viviendo experiencias que tienen sus propias raíces históricas, su propia, y son experiencias no transferibles a otros escenarios políticos diferentes, como el nuestro.

II

Por otro lado, sabemos o podemos imaginar, cómo estar fuera de su país causa efectos nostálgicos, y más cuando las distancias de espacio y tiempo no pueden acortarse a voluntad; entonces es cuando el patriotismo se acrecienta junto a la humana necesidad del retorno. Comprender esta realidad ayuda a entender –antes de criticar— algunas posiciones equivocadas, y pensar en que la distancia es propicia para la comisión de errores sin proponérselo.

Además, estamos en la época cuando las apreciaciones de los hechos políticos a distancia nacen simultáneas a los hechos por la rapidez de la comunicación, y esta simultaneidad es ideal para las empresas de la comunicación global para distorsionar los contenidos informativos de manera para creíble, según los intereses políticos que le toca servir y defender.

Sin embargo, la intuición política aconseja no descartar la posible infiltración del oficialismo entre algún grupo opositor del exterior con la tarea expresa de propagar noticias falsas con finalidad de crear y multiplicar el divisionismo.

III

La ecuanimidad – serenidad de ánimo que ayuda a ser justos en nuestros juicios— ha desaparecido de la desinformación comercial, porque su función es moldear juicios y conductas en beneficio de intereses que se juegan el liderazgo en la política internacional. Este fin, se lo facilita la abundancia de medios de comunicación de que disponen y porque algunos son medios al alcance de todos para recibir y ofrecer noticias en todo momento, a cualquier distancia.

Su finalidad es mentir, dar noticias falsas o fake news. En donde pongamos los ojos y oídos ahí estarán, con preeminencia respecto cualquiera otra clase de información. Hay carencia de información decente, digámoslo así –pues no se trata de un asunto moral—, pero gusta pensar que mejoraría la conducta humana, las relaciones sociales y políticas… que andan bastante descompuestas en el mundo.

Las relaciones sociales son conflictivas por la naturaleza conflictiva de las sociedades mismas, y lo menos que necesitan son estímulos exteriores, porque –para un mal entendimiento— sobran motivos. Los perjuicios producidos por mentiras espontáneas, emanadas de iniciativas individuales, son prejuiciadas y perjudiciales. Pero los prejuicios y perjuicios de las mentiras emanadas de los grandes medios de comunicación tienen dimensiones descomunales.

Son mentiras industrializadas –si nos permiten el concepto— porque los Fake news son la materia prima para la multimillonaria industria mediática. Con millones de dólares o de euros mediante, se forman cadenas abarcadoras de espacios físicos, aéreos y mentales creando criterios uniformados, provocando juicios distorsionados, moldeando conductas a su gusto. Tan grandes y poderosas son, que por su voluntad e intereses se pretenden depositarias de la facultad casi “divina” de confirmar cuál es la verdad y cuál es la mentira.

IV

Aterricemos el tema de la comunicación industrializada en los predios nacionales cercanos, nada comparable con la estadounidense, que tiene un poder económico identificado por sus rasgos monopólicos, su influencia y reconocido como instrumento de una geopolítica que no reconoce fronteras. Además, no tiene nada nuevo que descubrirle.

Sin embargo, la información USA no es la única industrializada, y aunque la de otros países tiene menor poder y capacidad de expansión, lo es también. Hay ejemplos en América Latina, e incluimos España por la afinidad idiomática y porque pasa como país democrático, progresista o simplemente distinto a nuestro país.

Y no es una simple diferencia, porque en nuestra parroquia una dictadura familiar de acciones primitivas contra las libertades de prensa y opinión, acabó con la vida de medios escritos y electrónicos independientes de todas las corrientes político ideológicas. Aquí no hay censura, sino absoluta falta de libertad de prensa y opinión. Los centenares de periodistas independientes que levantan esa bandera lo tienen que hacer desde el exterior, con sus plataformas en Youtube.

Cuando se habla de la centralización del poder de comunicación en manos privadas, Nicaragua eso es más dramático, porque la centraliza la familia presidencial que, además, se ha apropiado de los medios técnicos y edificios de CONFIDENCIAL, 100% Noticias y La Prensa (el único diario impreso que había en Nicaragua).

V

En México, más del 50% de la audiencia de los medios televisivos lo controla las familias Azcárraga, Slim, Salinas Preo y otras de gran poder económico ligadas a los partidos derechistas PRI y PAN. Ese control privado de los medios electrónicos junto a los impresos, cumplen la finalidad –aparte del negocio económico— de la derechización de la sociedad, de cuya operación se ocupa un ejército de periodistas y artistas a su servicio. (Eso es como el Mambo, universal)

En Argentina, están centralizados los medios de comunicación impresos, y una persona, Héctor Marieta, dueño del Diario El Clarín y decenas de periódicos de provincias controla más del 25% de los lectores. Su orientación política de derechas lo involucró al gobierno de Mauricio Macri, quien se dice que le dio 355 millones de pesos, por publicidad. Los medios electrónicos, privados como son, no se quedan atrás.

En Chile, es histórico el papel y el compromiso del Diario El Mercurio con la derecha fascista y la dictadura de Pinochet, sus crímenes contra las personas y contra la democracia. La televisión ha sido portavoz de la política reaccionaria, con tal poder, que hace poco ayudó a derrotar al progresismo en el Referéndum sobre la nueva Constitución.

En todos nuestros países pasa algo similar, pero por cuestión de espacio solo resumimos algunos…

Al margen de estas cuartillas

*En Colombia, el 78% de la audiencia televisiva la controlan ocho grupos económicos (uno de ellos por medio de la cadena Caracol) con sus noticias y programas de diversión…

*Periódicos del grupo Prisa –y otros muy de prisa— trabajaron para la derecha contra Gustavo Petro, como pre y candidato presidencial y ahora como presidente…

*En España la centralización comunicacional la manejan familias con poder económico tan fuerte, que hasta la RTVE oficial la controló o la controla la derecha…

*Sus partidos y grupos añoran sin pudor al falangista Francisco Franco, controlan el 80% de la audiencia por medio de poderosos Canales de televisión…

*Familias controlan esos medios en un país monárquico con gobierno “socialista”; entre ellas, una familia Lara… ¡y el italiano Silvio Berlusconi!

*Ya podemos imaginar qué clase de orientación política tienen sus informaciones y programas “del corazón” para alienar distrayendo a su auditorio…

*El Premio Nobel Mario Vargas Llosa y su ex mujer, solo anunciaron su divorcio, y llevan ya muchas semanas como “estrellas” de sus chismes y fotos sobre sus vidas privadas…

*¿Imaginan cuánto espacio y con qué intenciones dedican a los problemas reales del pueblo… y cuántos a la Realeza?

*Mejor lo saben los españoles defensores de la democracia y luchadores contra la herencia franquista en España…

*Varios periodistas, entre ellos Pablo Iglesias, ex vicepresidente del gobierno, lanzaron la iniciativa de crear un Canal de Televisión por Internet, para romper ese monopolio mediático…

*La reacción de la derecha ha sido hipócrita: con su alma herida lanzó el argumento de que ese Canal “politizará la comunicación”, ¡como si no fuera eso lo que ha hecho siempre los medios de la derecha!

*Ciudadanos españoles y latinoamericanos adoptaron la idea y con sus aportes económicos (para más dolor de la derecha) y pronto La RED –que así se llama el Canal— cumplirá el lema: No mentir, no venderse, no tener miedo.

Tres comadres

Ana Coreta: Qué buenos castigos había durante la colonia. ¡Cómo me hubiera gustado ver a los indios correr desesperados con la vara ajustada por el c…

Ana Conda: ¡Mi pasado también fue mejor! Un campesino capturado por el ejército rival del ejército de su patrón… lo ahorcaban, o solo le daban cien garrotazos en las nelfis

Ana Lisis: ¡Cuánto salvajismo! En mi tiempo, esa brutalidad no existe para castigar enemigos: ni horcas ni varas ni garrotes, mejor balas… ¡y son tan rápidas que apenas vemos al francotirador!


¿Un futuro en silencio? No lo permitás

A pesar de la persecución y la censura del régimen Ortega-Murillo, continuamos nuestra labor en un contexto en el que informar a la población se paga con cárcel. Esta resistencia no sería posible sin tu respaldo. Si está entre tus posibilidades, te invitamos a apoyarnos con una membresía o una donación. Tu aporte garantizará que más nicaragüenses tengan acceso a información confiable y de calidad — sin muros de pago — en un momento crucial para el futuro del país. Gracias por unirte a este esfuerzo colectivo en defensa de la libertad de prensa.

Más en Opinion

Share via
Send this to a friend