Política

Cancelan reunión de presidentes de Centroamérica tras reelección sin legitimidad de Ortega

Guatemala comunica a miembros del SICA que solo dos de ocho mandatarios confirmaron asistencia. Excanciller de Guatemala observa razones políticas

El Gobierno de Guatemala, que ocupa la presidencia pro tempore del Sistema de Integración Centroamericana (SICA) en el segundo semestre de 2021, comunicó a sus vecinos, este 13 de diciembre, la cancelación de la reunión LVI de Jefes de Estado de la región que se realizaría el próximo jueves 16 de diciembre, menos de un mes antes de la nueva toma de posesión de Daniel Ortega y Rosario Murillo.

Aunque el canciller guatemalteco Pedro Brolo informó a través de una misiva que la decisión del aplazamiento se debió a que solo dos presidentes confirmaron su asistencia de un total de ocho de la organización, analistas consultados por CONFIDENCIAL atribuyeron la misma al descontento regional que existe por la reelección ilegal de Ortega, la que fue consumada en noviembre pasado sin competencia política y bajo la sombra de la represión.

En su carta, el ministro Brolo incluso pide individualmente a cada canciller del organismo—integrado por Belice, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua, Panamá y República Dominicana— “su valiosa intercesión para informar a su excelentísimo señor presidente sobre el contenido de la presente comunicación”.

Fuentes diplomáticas confirmaron a CONFIDENCIAL que solamente los presidentes de Nicaragua, Daniel Ortega, y de Honduras, Juan Orlando Hernández, confirmaron su participación.

Para el exministro de relaciones exteriores de Guatemala, Edgar Gutiérrez (2002-2004), existe en principio una razón técnica: con el número de confirmados no existiría quórum y por lo tanto la reunión sería inválida. Pero, más allá de esa observación técnica, “hay una señal de que el sistema de integración centroamericano está llegando a un punto de fractura, y está determinado por lo que ocurrió en la reelección de Daniel Ortega”.

Gutiérrez considera que, cuando se creó en los noventa la infraestructura de la integración centroamericana, los Estados compartían un régimen político homogéneo, en que predominó la democracia liberal, cuya vigencia ha sido puesta en duda tras las votaciones de noviembre en Nicaragua, calificadas como “no competitivas, injustas y viciadas” por la comunidad internacional, de un tipo que el exministro califica como “típica de regímenes autoritarios”.

“Es una primera señal que el sistema ya comienza a resquebrajarse, en lo político. Esto no creo que vaya a trascender de manera inmediata al plano económico, del comercio regional, pero sí preocupa que los modelos políticos ya no encajan en el sistema”, explicó el excanciller.

¿El sistema caminará sin el dictador nicaragüense?

Según Gutiérrez, los presidentes centroamericanos deberán comunicarse para ver cómo actuarán frente a Ortega. En el caso de Juan Orlando Hernández, de Honduras, ya va de salida, pero “existe buena comunicación” entre su sucesora Xiomara Castro y el presidente salvadoreño Nayib Bukele, igual entre este último y su homólogo guatemalteco Alejandro Giammattei.

“Entonces tendrán que tomar una decisión en los próximos meses para ver si el sistema camina con Ortega o sin Ortega; lo que significa que sería una señal gravísima para Nicaragua, porque sería el aislamiento en su zona natural, pero estoy entrando al campo muy especulativo”, ponderó.

En la Asamblea General de Cancilleres de la OEA del pasado 12 de noviembre, a excepción de Honduras y Belice que se abstuvieron, la posición del resto de los países integrantes del SICA fue declarar ilegítimo el proceso electoral con el que Ortega se aseguró un cuarto mandato, en compañía de su esposa y vicepresidenta Rosario Murillo.

El dictador nicaragüense está en el poder desde enero de 2007 y ha sido cuestionado por la concentración de poder, el desmantelamiento de las instituciones y la corrupción al punto de instaurar un sistema que sus críticos comparan con la dinastía de los Somoza, a la que ayudó a derrocar cuando era joven.

Para Gutiérrez, los rasgos autoritarios en la región son más pronunciados en el caso de Nicaragua, pero también hay señales preocupantes en El Salvador igual que en Guatemala donde hay una anulación del sistema de pesos y contrapesos de la democracia, lo que significa que después de varias décadas en Centroamérica la dictadura vuelve a abrirse paso y se convierte en una opción de régimen político tras el agotamiento de las democracias, lo que resulta preocupante.

Claro mensaje a Managua

El profesor Carlos Murillo Zamora, de la escuela de Administración Pública de la Universidad de Costa Rica (UCR), valoró que la historia de la integración centroamericana ha sido de altibajos; con momentos que se han caracterizado por la cercanía entre mandatarios y otros de total ausencia de diálogo.

“Después que la mayoría de Gobiernos no reconocieron el resultado de las elecciones del 7 de noviembre, luego del acuerdo en favor de la democracia de los presidentes de Costa Rica, República Dominicana y Panamá, era esperable que no se realizara ningún encuentro, ni de cancilleres, menos de jefes de Estado, es un claro mensaje para Managua en el sentido que no puede esperar ningún apoyo de parte del SICA”, opinó Murillo.

Murillo Zamora recordó que Ortega ha menospreciado y dejado de asistir a los encuentros del SICA; les ha “bajado el nivel”, incluso enviando a un representante del canciller. “Ahora debe entender que todo en diplomacia tiene un efecto. Cuando se hace una acción cuando se va un foro multilateral lo lógico es que haya una reacción en contrario. Cuando un Gobierno comienza a desconocer los esquemas multilaterales como la OEA pierde total credibilidad y legitimidad en el sistema internacional”.

En el pasado, Ortega ha planteado una relación conflictiva con el resto de los mandatarios del SICA. En julio pasado, los países centroamericanos se unieron para rechazar la propuesta del régimen para colocar a tres fichas suyas a través de las cuales quería dirigir la secretaría del SICA entre 2021 y 2025: el exguerrillero sandinista Orlando Tardencilla, la ministra de Gobernación María Amelia Coronel Kinloch y la arquitecta Luz Marina López Escobar. Esta última, se desempeña como coordinadora técnica de la Secretaría de Infraestructura del Gobierno Regional Autónomo de la Costa Caribe Norte de Nicaragua.


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