Emergencia Coronavirus

Régimen busca aumentar vacunación contra covid-19, pero no detiene aglomeraciones

Alcanzar un mayor porcentaje de población vacunada es "apropiado", valoran especialistas, pero señalan el riesgo que implican las aglomeraciones

El Ministerio de Salud (Minsa) instalará puestos de vacunación contra la covid-19 en fronteras y aeropuertos, y mantendrá la búsqueda, casa a casa, de las personas que aún no completan su esquema de inmunización y refuerzo, en un intento por alcanzar un mayor nivel de protección comunitaria. Sin embargo, a la par de esas iniciativas, continúa la promoción de las aglomeraciones que facilitan la aparición de variantes como ómicron.

“Ese doble comportamiento, que por un lado estás previniendo y por otro, estás contagiando, es muy difícil saber quién gana. Ganan más las aglomeraciones que los vacunados, porque estos tienen que esperar a que tengan la segunda o tercera dosis o refuerzo (para estar protegidos), en cambio, las aglomeraciones se pueden dar en cualquier momento”, expresó el epidemiólogo Leonel Argüello.

Este lunes, la vicepresidenta Rosario Murillo anunció una serie de acciones que el Minsa pondrá en marcha, y a las que denominó parte de una “estrategia” contra el coronavirus, pero no hay ningún tipo de documento oficial que sea público y que refleje dicha estrategia.

El Minsa solicitará la tarjeta de vacunación a las personas que se sometan a procedimientos quirúrgicos programados, también promoverá la vacunación “voluntaria” en todos los programas de Salud y coordinará la inmunización contra la pandemia en las instituciones del Estado y empresas con un gran número de trabajadores, como las zonas francas, universidades, institutos técnicos y otros, dijo Murillo.

El régimen orteguista agilizó la vacunación dos semanas antes de las votaciones generales, – en las que Daniel Ortega y Rosario Murillo garantizaron su permanencia en el poder por cinco años más, como resultado de un proceso sin competencia política y sin garantías mínimas democráticas-. La llegada de sueros comprados y donados facilitaron que brigadas del Minsa empezaran a vacunar casa a casa, como históricamente lo han hecho para controlar otras enfermedades y epidemias. Las autoridades de Salud también continuarán vacunando en hospitales- donde antes centralizaban las jornadas de inmunización generando enormes filas- en centros de salud, puestos de salud, mercados y ferias.

De esa forma, el país pasó en casi dos meses de menos de 10% a 40% de la población con dos dosis, según la Organización Panamericana de la Salud (OPS). No obstante, el Gobierno asegura que ha cubierto al 77% de la población de dos años en adelante, incluyendo mujeres embarazadas, puérperas y lactantes.

El doctor Argüello explicó que el control de la población con esquemas de vacunación incompleto se hace por medio de los centros de salud, que deben mantener un registro. Asimismo, cuando la brigada llega a la casa pide la tarjeta de inmunización, y si no la tiene, se inocula a la persona. “Podés identificar a los que no están vacunados”, expresó Argüello.

Para el epidemiólogo salvadoreño Alfonso Rosales, la gestión que está haciendo el Minsa es lo “apropiado”, en especial, tras la aparición y rápida propagación de la variante ómicron, que es considerada más contagiosa con respecto a las otras variables, aunque parece ser menos virulenta.

Ambos epidemiólogos concuerdan en la necesidad de agilizar la vacunación contra el SARS-CoV-2. Rosales explica que ante la llegada de ómicron, lo que se debe hacer es “proteger el sistema de Salud, y la protección se hace a través de evitar que la gente se hospitalice, utilice las Unidades de Cuidados Intensivos y termine falleciendo. La mejor intervención hasta ahorita de lo que se está viendo con esta nueva variante es que la vacunación debe acelerarse en todo lo posible”, expresó.

Riesgo de aparición de nuevas variantes

Pero a la vez, esta debe ser acompañada con la aplicación de medidas de bioseguridad que no afecten a la población. El problema es que, en Nicaragua, en la práctica, no se cumplen dichas medidas, y no hay restricciones para la realización de actividades masivas, que son uno de los principales riesgos para la aparición de las mutaciones.

Argüello recordó que si bien la variante de preocupación ómicron parece generar enfermedad leve, en la medida que existan mayores contagios, hay más posibilidades de complicaciones y de fallecidos -desde la perspectiva numérica-. “Somos nosotros mismos los nicaragüenses cuando participamos en aglomeraciones, nos contagiamos más y producimos variantes, por eso, otra peligrosidad de esta variante, es que como se producen más casos, a su vez, pueda producir otra variante”, expresó.

“Si vos juntás aglomeraciones, más todas las actividades festivas navideñas y de principios de año, más el hecho de que la ómicron es más transmisible, no existe ninguna duda que vamos a tener una tercera ola”, expresó Argüello. A esto se agrega que en noviembre, OPS confirmó que en Nicaragua circulan las otras cuatro variantes de preocupación, siendo delta la predominante.

Nueva meta de vacunación mundial

El director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom, lamentó que la meta de vacunar al 40% de la población mundial al cierre de 2021 no se logró. Un grupo de 92 países miembros de 194, no alcanzaron el objetivo del 40%, dijo este miércoles.

“Esto se debe a una combinación de suministro limitado que va a los países de bajos ingresos durante la mayor parte del año y luego las vacunas posteriores llegan cerca de su vencimiento y sin partes clave, como las jeringas”, expresó en conferencia.

La nueva meta propuesta por Adhanom para los países es inmunizar al 70% de la población para mediados de 2022.

La estadística gubernamental indica que Nicaragua ha cubierto el 70% de la población contra el coronavirus -sin determinar cuántos corresponden a primera dosis, dos dosis y monodosis-, tras ocho meses de rezago y de ubicarse a la cola de la inmunización en el continente. Para el doctor Rosales los datos sí pueden ser creíbles, porque en América Latina existe una estructura de vacunación sobre la que se desarrollan estas nuevas jornadas contra la pandemia.

El país ha acumulado 14.4 millones de dosis, y según OPS, se han aplicado 7.3 millones de dosis de siete sueros diferentes durante nueve meses.


¿Un futuro en silencio? No lo permitás

A pesar de la persecución y la censura del régimen Ortega-Murillo, continuamos nuestra labor en un contexto en el que informar a la población se paga con cárcel. Esta resistencia no sería posible sin tu respaldo. Si está entre tus posibilidades, te invitamos a apoyarnos con una membresía o una donación. Tu aporte garantizará que más nicaragüenses tengan acceso a información confiable y de calidad — sin muros de pago — en un momento crucial para el futuro del país. Gracias por unirte a este esfuerzo colectivo en defensa de la libertad de prensa.

Más en Emergencia Coronavirus

Share via
Send this to a friend