Share via

Año del éxodo: 328 000 nicaragüenses salieron del país en 2022

Migrantes

Entre 2018 y 2022, han salido 604 485 nicas; 328 443 durante 2022, principalmente a Estados Unidos y Costa Rica, calcula el investigador Manuel Orozco


El principal y más visible síntoma de la latente crisis sociopolítica y de derechos humanos en Nicaragua, durante 2022, fue la masiva migración que, por segundo año consecutivo, marcó una cifra récord en la historia contemporánea.

En 2021 y 2022 se ha producido un éxodo inédito. En enero y noviembre de 2022, la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de los Estados Unidos (CBP, por sus siglas en inglés) reportó 181 566 “encuentros” o detenciones de migrantes nicaragüenses en las fronteras estadounidenses. En Costa Rica, entre enero y noviembre de 2022, las autoridades migratorias cuentan 76 676 solicitudes de refugio de nicaragüenses. Sumando estas cifras preliminares de los dos principales destinos de la migración nica, suman 258 000 las personas que salieron del país.

Es, sin embargo, un total que no termina de reflejar la magnitud del fenómeno. Manuel Orozco, especialista en temas migratorios e investigador de Diálogo Interamericano, ofrece una cifra mayor: 328 443 nicaragüenses obligados a salir de su patria en 2022, incluyendo a quienes salieron hacia otros destinos.

Se trata, además, de una cifra que supera los 161 269 nicas que salieron en 2021, que también había marcado un récord en el éxodo nicaragüense.

Así, entre 2018 y 2022, de Nicaragua han partido 604 485 nicaragüenses: unos 100 000, entre 2018 y 2019; 14 773 en 2020 -año de la pandemia en que la mayoría de países cerró sus fronteras-; 161 269, en 2021; y 328 443 en 2022.

“La verdad es que la gente sale, y se han incrementado las salidas, y esa es una de las primeras señales en derechos humanos de que las cosas no van bien”, dijo Alberto Brunori, representante de la Oficina Regional para América Central del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos (Oacnudh), en el programa Esta Noche, refiriéndose a la crisis que atraviesa Nicaragua y su prolongamiento por casi cinco años, la cual, además, catalogó de “insostenible”.

Emigrar a pesar de los peligros

El 2022 estuvo marcado por una agenda noticiosa repleta de tragedias de los migrantes nicaragüenses en su travesía para llegar a Estados Unidos, el principal destino de este nuevo éxodo. En noviembre pasado, la CBP reportó 34 292 detenciones de nicas, es decir el 12% del total de detenciones de migrantes de distintas nacionalidades y, en promedio, más de mil por día. Ese número rompe, además, un nuevo récord entre las cifras mensuales de nicaragüenses que han arribado de forma irregular a EE. UU. en los últimos años. 

A ese país han llegado nicaragüenses perseguidos por el régimen de Daniel Ortega, quienes salieron presionados por la cada vez más difícil situación económica, y funcionarios y militantes sandinistas que desertaron de las filas del FSLN ante las presiones y conflictos internos.

Entre las noticias más recurrentes estuvieron los ahogamientos de quienes intentaban cruzar el Río Bravo para llegar a suelo estadounidense, los casos de personas fallecidas dentro de contenedores por asfixiamiento, los secuestros, asesinatos, las desapariciones y accidentes en México.

Según un monitoreo de CONFIDENCIAL, hasta el 16 de diciembre se contabilizaron al menos 51 migrantes nicaragüenses fallecidos en su intento por llegar a Estados Unidos en 2022. Más de la mitad murieron por ahogamiento en el Río Bravo y una cuarta parte en accidentes de tránsito.

De acuerdo a Nicaraguan American Human Rights Alliance (NAHRA), entre marzo y noviembre de este año 82 migrantes nicaragüenses fallecieron en su intento por llegar a Estados Unidos.

Entre las decenas de miles de nicaragüenses que salieron este año, hubo quienes se vieron afectados por las políticas migratorias estadounidenses. A inicios de 2022, decenas se quedaron varados en México, principalmente en la fronteriza Ciudad Juárez, debido al MPP o programa “Quédate en México” que obligaba a quienes solicitaban asilo en Estados Unidos a esperar en México hasta que las autoridades tuvieran una respuesta a dicha solicitud.

Un equipo de CONFIDENCIAL viajó a esa ciudad para registrar las historias de los nicaragüenses que se vieron afectados de manera desproporcionada por esa política (el 60% de los retornados eran nicaragüenses). Durante la visita, también documentamos la situación de los nicas que habían sido rechazados de forma exprés por las autoridades estadounidenses bajo otra polémica política llamada Título 42, que estaba supuesta a llegar a su fin el 21 de diciembre pasado, pero que sigue en pie.

Las deportaciones de nicaragüenses también fueron noticia. Aunque el porcentaje de connacionales deportados es menor en comparación con los de otras nacionalidades de la región, entre enero y julio de 2022, más de 2000 fueron deportados desde México, mientras que desde Estados Unidos, el especialista Manuel Orozco proyecta que unos 1500 nicas engrosarán el número de deportados desde Estados Unidos al concluir el 2022.

Excursiones y largas filas en Migración en Nicaragua

El éxodo nicaragüense no solo se reflejó en las estadísticas oficiales de los países de destino, sino también en la saturación de los servicios migratorios en toda Nicaragua. Las interminables filas, el desorden y la desesperación destacaron en las oficinas de la Dirección de Migración y Extranjería, abarrotadas de quienes buscaban renovar su pasaporte o tramitar uno por primera vez.

También abundaron las escenas de buses y microbuses que partieron desde puntos céntricos de la capital y otras ciudades del país en “excursiones” o “tours” que llevaban a los migrantes hasta Guatemala. Una vez en Guatemala, los nicas empiezan la parte más peligrosa del viaje, de forma irregular, a través de México hasta llegar a la frontera estadounidense.

Ambas escenas contrastan y desmienten la narrativa de la propaganda oficial del régimen Ortega Murillo sobre la realidad nacional, en la que no existe la migración masiva ni la crisis sociopolítica. El presidente Daniel Ortega se ha referido una sola vez a la migración y lo hizo para culpar a Estados Unidos y a las sanciones económicas que ese país ha impuesto a los funcionarios de su régimen por corrupción y violaciones a los derechos humanos. “Sigan poniendo sanciones, y seguirán llegando los migrantes a sus puertas”, dijo en octubre.

La realidad es que los nicaragüenses han salido como nunca antes debido al empeoramiento de la situación política, explica Orozco, con lo que la intención de migrar creció a más del 60%. A ello hay que agregarle el efecto ‘migración engendra migración’: “las redes transnacionales que salieron en 2020 y 2021 confirmaron que la ruta Nicaragua – Estados Unidos es viable para pedir asilo. Esta viabilidad se mide en relación con el costo de emigrar, la forma en cómo hacerlo y la posibilidad de entrar a Estados Unidos”, detalla el especialista.

Cambios en las políticas migratorias

A medida que los flujos migratorios hacia Estados Unidos y Costa Rica incrementaron, los Gobiernos de esos países cambiaron sus políticas para intentar frenarlos.

En octubre, Estados Unidos anunció que no recibiría a más migrantes venezolanos por la vía terrestre, sino que solo abriría sus puertas a unos 24 000 que llegaran por avión y hubiesen pasado un proceso previo, lo que causó que cientos de venezolanos se quedaran varados en los países que recorren al salir de Venezuela.

Con el incremento inusitado de nicaragüenses llegando a Estados Unidos, algunos proyectan que se les aplique una política similar a la descrita anteriormente. El diario Miami Herald reportó que la Administración de Joe Biden estaría considerándolo. Así lo hizo también la agencia Reuters, citando a tres funcionarios estadounidenses aunque sin revelar sus nombres.

En Costa Rica, el presidente Rodrigo Chaves realizó cambios en la política migratoria poniendo trabas a los solicitantes de refugio, cuya gran mayoría (el 90%) son nicaragüenses. La Dirección de Migración y Extranjería de Costa Rica recibió, hasta noviembre de 2022, 222 056 solicitudes de refugio desde 2018.

Los cambios fueron cuestionados por organizaciones que velan por los derechos de los migrantes y refugiados, mientras que Chaves justificó que los migrantes económicos estaban abusando del sistema de refugio y se quejó de que la comunidad internacional no provee suficiente ayuda económica para hacerle frente a este flujo migratorio.

Casi al mismo tiempo que el presidente Chaves se refería a los migrantes económicos como una carga, causó revuelo en Costa Rica un video en que se observaba a un par de mujeres hincadas y recibiendo tubazos en una tienda de ropa en San José. Poco después se supo que las víctimas de la brutal agresión eran trabajadoras nicaragüenses, como las decenas de miles que se emplean en sectores importantes de la economía costarricense, en el agro, el comercio y la construcción. En CONFIDENCIAL, publicamos el trabajo “El laberinto de la explotación laboral a migrantes nicas en Costa Rica” que revela los abusos y atropellos que sufren los migrantes nicaragüenses que aportan el 11% del producto interno bruto en Costa Rica, pero cuyos derechos no siempre son respetados.

Remesas, pilar de la economía nicaragüense

Los migrantes nicas no solo contribuyen a la economía del país al que llegan, sino también al de origen. Al terminar 2022, más de 3000 millones de dólares habrán ingresado a Nicaragua en concepto de remesas, la mayor parte (70%) desde Estados Unidos.

Nicaragua recibió un nuevo récord de 2578.3 millones de dólares en concepto de remesas entre enero y octubre de este año, 47.6% más que en el mismo periodo de 2021, informó el Banco Central de Nicaragua (BCN).

Remesas a Nicaragua
Casas de remesas cercanas al Parque La Merced, en San José, Costa Rica. // Foto: Katherine Estrada | Confidencial

En Nicas Migrantes contamos cómo más de 850 000 hogares dependen de remesas familiares en Nicaragua en 2022, es decir la mitad de los núcleos familiares.

En cuanto a proyecciones y tendencias migratorias nicaragüenses para 2023, Orozco considera que el número será menor el próximo año “en gran parte porque ya el volumen de personas que ha salido del país, y que constituye la fuerza laboral activa, deja un menor número de personas en el país que puedan tener los medios y capacidades para salir”.

A estas alturas, más del 20% de la población ha salido del país, de la cual el 10% salió en los últimos cuatro años, apunta. “Los que quedan son ancianos y menores de edad, los cuales constituyen el 30% de la población. El restante son aquellos que no piensan emigrar, que están en condiciones de quedarse y asumir los riesgos”, estima. Sin embargo, calcula que saldrán otros 150 000 nicaragüenses.

 


Tu apoyo es imprescindible

En este momento clave para la historia de Nicaragua, acceder a información confiable es más importante que nunca. Es por eso que, en CONFIDENCIAL, hemos mantenido nuestra cobertura noticiosa libre y gratuita para todos, sin muros de pago. Este compromiso con la ciudadanía no sería posible sin el respaldo de nuestros lectores. Por ello, te invitamos a apoyar nuestra labor uniéndote a nuestro Programa de Membresía o haciendo una donación. Al convertirte en miembro, recibirás productos exclusivos como eBooks, boletines especializados y archivos digitales históricos. Como donante, te enviaremos un reporte anual sobre cómo invertimos tu aporte económico. Gracias, de antemano, por formar parte de este esfuerzo colectivo para informar a toda nuestra comunidad.

Share via
Send this to a friend