Nación

El asalto al derecho de asociación: Estas son las 669 oenegés decapitadas por Ortega

Más de la mitad de oenegés canceladas impulsaban proyectos sociales, educativos, de desarrollo y derechos humanos para poblaciones más vulnerables

Un total de 669 asociaciones, fundaciones y organizaciones de la sociedad civil, nacionales e internacionales, que desde hace décadas desarrollaban proyectos de beneficio para las poblaciones más vulnerables y pobres de Nicaragua, han sido decapitadas en los últimos tres años y medio –entre finales de 2018 y mediados de 2022– por el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo, que ha ordenado la cancelación de sus personerías jurídicas o registros de operación, según un recuento y análisis de datos de CONFIDENCIAL.

La cancelación de estos organismos no gubernamentales inició el 29 de noviembre de 2018, y continuó en 2021. Sin embargo, en 2022 el régimen inició una eliminación masiva sin precedentes, arrasando con 595 oenegés en cinco meses y medio.

CONFIDENCIAL construyó una base de datos a partir de los decretos legislativos y las resoluciones del Ministerio de Gobernación (Migob), publicadas en el diario oficial La Gaceta y rastreó su labor social, origen y años de operación en Nicaragua. El análisis revela que el 90% de estas oenegés tenían más de una década de operar en el país y desarrollaban proyectos sociales, de educación, salud, derechos humanos, culturales, entre otros. Además, más de una docena de estos organismos tenían más de 50 años de trayectoria.

La disolución de estas organizaciones ocurrió en un contexto represivo tras masacre contra las protestas ciudadanas de la Rebelión de Abril de 2018 y se agudizó en 2021, cuando el régimen anuló la competencia política y electoral para asegurar el cuarto mandato consecutivo de Ortega, quien señala a las oenegés de financiar y participar en el supuesto “intento fallido golpe de Estado”, contra su Gobierno.

50% de oenegés en proyectos sociales y de desarrollo

El análisis de CONFIDENCIAL revela que el 36.1% de las organizaciones canceladas ejecutaban proyectos de desarrollo a nivel nacional. Una parte de estas oenegés estaban enfocadas en los derechos de la mujer, desarrollo social, económico, del medioambiente o de origen religioso, entre otros.

Entre sus beneficiados había pueblos indígenas, a mujeres víctimas de violencia de género, jóvenes, niñez en condiciones de riesgo y también agricultores de banano, horticultores y pequeños empresarios. Algunas de esas organizaciones son: Oxfam Intermón de España y Dinamarca, el Centro Alexander Von Humboldt para la Promoción del Desarrollo del Territorio y la Gestión del Ambiente, el Centro Cultural Indígena Indian Asla Takanka y la Coordinadora de Mujeres Rurales.

Otro 17.12% de las organizaciones tenían enfoques sociales que reunían a artistas: músicos, pianistas, actores de teatro, poetas; profesionales de diferentes áreas: economistas, educadores; también asociaciones de víctimas de guerra, trabajadores víctimas de productos tóxicos, personas que luchan contra adicciones, entre otros. Así, cada uno de estos nicaragüenses, que gozaban o se habían organizado para buscar una mejoría a algún problema o necesidad en común, fueron conculcados de su derecho constitucional a asociarse.

Entre esas organizaciones están la Asociación de Graduados del INCAE, la Asociación PEN Internacional-Nicaragua, la Fundación Festival Internacional de Poesía de Granada, la Asociación Teatral Quetzalcóatl, la Asociación de Dueños de Restaurantes de Nicaragua y la Asociación Nicaragüense de Pacientes Contaminados con Productos Tóxicos.

Asimismo, hay un 16.3% que desarrollaban proyectos de educación y derechos humanos con más de dos décadas de trabajo en Nicaragua. Estas beneficiaban en su mayoría a mujeres sobrevivientes de violencia, campesinos, poblaciones indígenas y víctimas de la violencia estatal agudizada desde abril de 2018.

Algunas son el Centro Nicaragüense de los Derechos Humanos (Cenidh), la Comisión Permanente de Derechos Humanos de Nicaragua (CPDH), la Asociación Colectivo de Mujeres de Matagalpa, la Fundación Egdolina Thomas para la Defensa de los Derechos de los Habitantes de la Costa Caribe de Nicaragua, la Federación Coordinadora Nicaragüense de Organismos No Gubernamentales que trabajan con la niñez y adolescencia, el Centro para la Formación de Mujeres Campesinas Fray Antonino Vaccaro, la Asociación Pan y Amor, entre otros.

Un 20% restante de las oenegés agrupa asociaciones médicas, que se pronunciaron ante el mal manejo oficial de la pandemia de covid-19, como la Asociación Médica Nicaragüense. También, hay organismos en pro de la transparencia y democracia, el medioambiente, culturales, de ayuda humanitaria y universidades nacionales e internacionales como la Universidad Católica del Trópico Seco (Ucatse), administrada por la Diócesis de Estelí, o la Universidad Politécnica de Nicaragua (Upoli), bastión de protestas universitarias en 2018.

Las oenegés más antiguas

De las 669 organizaciones canceladas, hay un 81% que tenían entre 11 y 30 años de trabajar en el país. Un 10% tenían entre uno y 10 años; un 6% entre 31 y 40 años, y un 2% más de cinco décadas de labor social.

Entre las más antiguas están la Academia Nicaragüense de la Lengua (92 años) y el Club Social “Casino de Rivas” (126 años). Asimismo, hay una docena que tenían más de 51 años, como la Asociación de Economistas de Nicaragua (59), el Club Social de Matagalpa (66) o el Club Social de Juigalpa (73).

También, hay un grupo de organismos que tenían entre 31 años y 50 años, como la Liga Nacional contra la Leucemia y el Cáncer en el Niño “Julio Cortázar” (31), la Familia Padre Fabretto (32), la Asociación Nicaragüense de Psicólogos (40), la Asociación Nicaragüense de Nutricionistas y Dietistas (39), la Asociación Nejapa Country Club (49), entre otros.

Otras organizaciones, como la Asociación Hogar de Esperanza, el Instituto de Estudios Estratégicos y Políticas Públicas (IEEPP), Cáritas Diocesanas de Estelí, Asociación para la Atención Integral de los Derechos Humanos, Asociación de Campesinos Protectores de Bosawás y otras 168 tenían entre 11 y 20 años de laborar en Nicaragua. Mientras, instituciones como Popol Na, la Cámara Nicaragüense de la Pequeña y Mediana Industria Turística, la Fundación para la Promoción y Desarrollo de las Mujeres y la Niñez Blanca Aráuz y otras tenían entre 21 y 30 años.

Igualmente, hay 66 organismos no gubernamentales que tenían menos de una década como: la Fundación Instituto de Liderazgo de las Segovias (8), el Centro Cultural Indígena Indian Asla Takanka (8), Fundación Tenoli (10) y el Centro Alternativo para Mujeres sobrevivientes de Violencia Izei (9).

53 organizaciones extranjeras

La guillotina orteguista también ha eliminado 53 registros de operación de organizaciones no gubernamentales de origen extranjero. Entre estas hay 27 de origen estadounidense, siete de España, cuatro de Italia, tres de Alemania, dos de Reino Unido y otras de Panamá, Costa Rica, México, Inglaterra, Holanda, Irlanda, Suiza, Suecia y Dinamarca.

Según una fuente vinculada a las oenegés internacionales reveló a CONFIDENCIAL que en octubre de 2020 se realizó una evaluación sobre el impacto de la cooperación que canalizan estas organizaciones y se estimó que 27 de estas “oenegés internacionales canalizaban 25.5 millones de dólares anuales en cooperación con Nicaragua que llegaban de manera directa a 550 000 personas, especialmente de zonas rurales”.

cancelación de personerías jurídicas de oenegés en Nicaragua

El 66% de estas organizaciones extranjeras estaba enfocado en temas de desarrollo social y democracia, un 9% eran universidades, un 9.4% tenían proyectos de salud que brindaban atención médica integral, como Clínica Verde, –de origen estadounidense– que anualmente brindaba más de 13 000 atenciones médicas en el departamento de Boaco, en el centro del país.

La eliminación de los permisos de operación de estas oenegés internacionales –a diferencia de la cancelación de personerías jurídicas que fueron ejecutadas por la Asamblea Nacional– fueron publicados a través de resoluciones administrativas del Ministerio de Gobernación, divulgadas en La Gaceta.

Otras oenegés incluyen a la Fundación Semillas para el Progreso (Seeds for Progress Foundation), que realizaba proyectos en pro de la educación de calidad en las comunidades cafetaleras del país; o la Fundación Semg Solidaria que junto con el Ministerio de Salud ejecutó varios proyectos destinados a la formación de médicos, que incluyen becas para estudiar en el extranjero.

cancelación de personerías jurídicas

Otras son el International Republican Institute (IRI), de Estados Unidos, que –según su sitio web– desarrollaba programas de democracia. Igual, el National Democratic Institute for International Affairs, con programas de participación ciudadana, rendición de cuentas, o DIAKONIA, que trabajaba en la promoción y defensa de derechos humanos.

La lista incluye asociaciones de cinco universidades extranjeras: la Universidad Internacional de Florida, la Universidad Estatal de Michigan, la Universidad de Mobile, Wake Forest University, de Estados Unidos, y la Universidad Particular en Ciencias de Mercado, de Panamá.

Gobernación también canceló la Asociación Médicos por el Mundo, de España, que en 2019 suspendió sus operaciones en Nicaragua debido a la crisis sociopolítica que detonó graves violaciones a los derechos humanos. “Ser consecuentes con nuestros principios y valores impide a Médicos del Mundo seguir trabajando junto a un Gobierno que vulnera los derechos humanos de la población nicaragüense de forma sistemática”, justificó la asociación.

De acuerdo con las resoluciones de Gobernación, estos organismos violentaron las leyes nacionales al no entregar sus estados financieros con desglose de ingresos, egresos, balanza de comprobación, donaciones (origen, procedencia y beneficiario final). Pero este es un argumento que también han usado para la cancelación de oenegés nacionales, que a su vez han denunciado tener su documentación en regla mientras el Ministerio se niega a recibirlos o bien da largas para no entregarles certificaciones y luego acusarlas de incumplimiento.


¿Un futuro en silencio? No lo permitás

A pesar de la persecución y la censura del régimen Ortega-Murillo, continuamos nuestra labor en un contexto en el que informar a la población se paga con cárcel. Esta resistencia no sería posible sin tu respaldo. Si está entre tus posibilidades, te invitamos a apoyarnos con una membresía o una donación. Tu aporte garantizará que más nicaragüenses tengan acceso a información confiable y de calidad — sin muros de pago — en un momento crucial para el futuro del país. Gracias por unirte a este esfuerzo colectivo en defensa de la libertad de prensa.

Más en Nación

Share via
Send this to a friend