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Policía confiesa crimen: asaltan casa cural y secuestran al obispo Álvarez

Imponen arresto domiciliario a monseñor Álvarez en Managua e "investigan" a los demás sacerdotes y laicos en El Chipote

La Policía Nacional, bajo las órdenes directas de Daniel Ortega y Rosario Murillo, asaltó la Curia Episcopal de Matagalpa y secuestró la madrugada de este viernes 19 de agosto al obispo Rolando José Álvarez. Siete horas después del operativo informaron que Álvarez está en “resguardo domiciliar” en Managua.

Siete de los ocho colaboradores del líder religioso, que permanecieron encerrados en la Curia durante 15 días, fueron traslados a la Dirección de Auxilio Judicial, conocida como El Chipote. La Policía confirmó que el padre Óscar Escoto, segundo de la Diócesis de Matagalpa y vicario de la catedral de esta ciudad,  se mantiene en la Curia sin ninguna restricción policial o de movilidad.

En la nota la Policía confirmó el operativo realizado a las 3:20 de la madrugada de este viernes y aseguraron que monseñor Álvarez se reunió con sus familiares y con el cardenal Leopoldo Brenes, con quién conversó “ampliamente”.

La Policía asegura que durante varios días esperaron “con mucha paciencia, prudencia, y sentido de responsabilidad una comunicación positiva del Obispado de Matagalpa que nunca llegó a darse y que al persistir las actividades desestabilizadoras y provocadoras” se hizo necesario el operativo “de orden público”.

La nota policial afirma que el operativo “permitió recuperar la normalidad para la ciudadanía y las familias matagalpinas”. Al mediodía de este viernes, la vicepresidenta Rosario Murillo en su comunicación habitual, aseguró que estaban informados del operativo contra los religiosos, justificando el actuar policial como una acción necesaria para “custodiar la paz, la seguridad y la tranquilidad de las familias nicaragüenses”.

Murillo ha liderado el discurso confrontativo contra la Iglesia y el obispo Álvarez desde su encierro en Matagalpa. El viernes 5 de agosto, antes que la Policía oficializara la casa por cárcel al prelado por una investigación por supuestamente “organizar grupos violentos” y “ejecutar actos de odio”, Murillo dijo sin mencionar su nombre, que en el país “generar descredito hacia esas instituciones, que merecen respeto también, es un delito, es pecado de lesa espiritualidad”, y recordó que en el país “hay leyes”.

Condición física de Álvarez está desmejorada

La Arquidiócesis de Managua reiteró su solidaridad y cercanía con la Diócesis de Matagalpa, monseñor Álvarez, sacerdotes y laicos por el secuestro policial, que denominaron “acontecimiento triste vivido la madrugada de hoy”, señaló en un comunicado publicado a las 12:50 del mediodía de este viernes.

El Cardenal Brenes conversó con monseñor Álvarez en su residencia en Managua. Su “condición física está desmejorada”, pero su “ánimo y espíritu están fuertes”, indica el documento. Álvarez le manifestó la confianza en la oración de todos ante la “difícil situación que vivimos en comunión eclesial”.

“Esperamos que la razón, así como el entendimiento respetuoso abran solución de esta crítica y compleja situación para todos” se lee en la misiva, en la que llaman al pueblo a seguir orando para que Cristo interceda por su rebaño.

La Conferencia Episcopal de Nicaragua (CEN) dijo en un comunicado publicado cerca de las 4:30 p.m. de este viernes, que sienten “con profundo dolor esta herida que sufrimos como Iglesia en Nicaragua” y oran por monseñor Álvarez, sacerdotes y laicos para que el “Señor nos de la palabra para dar a conocer sin temor el misterio del evangelio”.

Al igual que la Arquidiócesis, la CEN no llamó al secuestro de los sacerdotes por su nombre y dijo que habían sido “trasladados” a Managua.

“En todo momento y circunstancia, teniendo los mismos sentimientos de Cristo Jesús, los obispos y toda la Iglesia de Nicaragua permanece unidad en la penitencia y en la oración…”, se lee en el documento publicado en sus redes sociales.

Así inició el secuestro

En un mensaje a través de su página de Facebook, a las 3:20 de la madrugada, la diócesis matagalpina anunció: “¡Urgente!, en estos momentos la Policía Nacional ha ingresado a la Curia Episcopal de nuestra Diócesis de Matagalpa!”.

Fuentes vinculadas a la Conferencia Episcopal de la Iglesia católica revelaron a CONFIDENCIAL, antes que lo anunciara la Policía, que después del asalto a la Curia Episcopal de Matagalpa, conocieron que la Policía tiene retenido a monseñor Álvarez en su casa en Managua. Sin embargo, las fuentes dijeron que ignoran si posteriormente el obispo sería llevado a la cárcel o si el régimen ejecutará la amenaza de desterrarlo del país.

Además de monseñor Álvarez, obispo de la Diócesis de Matagalpa, fueron secuestrados los sacerdotes José Luis Díaz y Sadiel Eugarrios, primer y segundo vicario de la catedral matagalpina de San Pedro, respectivamente; Ramiro Tijerino, rector de la Universidad Juan Pablo II y encargado de la parroquia San Juan Bautista; y Raúl González. Los seminaristas Darvin Leyva y Melkin Sequeira y el camarógrafo Sergio Cárdenas. Todos ellos se encuentran en El Chipote para “indagaciones”, según la nota policial.

Las fuentes confirmaron que a monseñor Rolando Álvarez lo llevaron en un vehículo, separado de los otros. El operativo fue liderado por el comisionado general Sergio Gutiérrez, jefe de Matagalpa, bajo el mando del también comisionado general Ramón Avellán, subdirector de la Policía y uno de los funcionarios más fieles de Ortega, acusado de la comisión de delitos de lesa humanidad en las protestas de 2018, cuando más de 300 personas fueron asesinadas según las denuncias de organismos de derechos humanos nacionales e internacionales.

15 días secuestrados

Desde el jueves cuatro de agosto la Policía del régimen impuso un cerco policial a monseñor Rolando Álvarez, impidiéndole salir para realizar sus actividades pastorales. Ese día el obispo, reconocido por su voz profética y crítica del régimen, salió de la curia y arrodillado con Jesús Sacramentado en sus manos oró por el cese del asedio policial.

La respuesta de la institución, señalada por cometer múltiples violaciones de derechos humanos, apareció la tarde del viernes. En una nota de prensa, la Policía Nacional informó que el obispo quedaba bajo arresto domiciliario y es investigado por supuestamente “organizar grupos violentos” y “ejecutar actos de odio”. “Las personas investigadas se mantendrán en sus casas”, afirmó la institución policial. 

En un inicio estuvieron retenidos, en total, doce ciudadanos, pero la Policía permitió la salida de tres laicos: los coristas Henry Corvera y Sujin Membreño; y el camarógrafo Flavio Castro. Membreño salió el pasado 8 de agosto, mientras Corvera y Castro lo hicieron el martes pasado.

Corvera fue deportado a El Salvador, de donde es originario. El joven tenía algunos años viviendo con su familia en Matagalpa. Tanto su salida de la curia como su deportación han sido bajo total discrecionalidad. Lo único que se conoce es que la Policía visitó a su familia antes que le permitieran salir del edificio.

Es un pecado de omisión

El sacerdote Edwing Román, párroco de la Iglesia San Miguel, en Masaya, víctima del asedio desde 2018 y actualmente en el exilio, lamentó en su cuenta de Twitter el secuestro del obispo y los sacerdotes que lo acompañaban en la curia. Demandó públicamente el fin del silencio y dijo que “hablen quienes tienen que hablar y dar la cara”, recordando que se trata de un “pecado de omisión”.

El obispo auxiliar de Managua, monseñor Silvio José Báez, en el exilio desde 2019 por órdenes del Papa Francisco para proteger su vida, condenó el secuestro de monseñor Álvarez y demandó que digan su paradero, respeten su dignidad y lo liberen.”La dictadura vuelve a superar su propia maldad y su espíritu diabólico”, expresó a través de su cuenta de Twitter.

En su homilía del domingo pasado, Báez señaló que “esto de eliminar a los profetas es algo muy antiguo. Lo practican siempre los sistemas injustos, intolerantes y violentos”. El líder católico está exiliado por la persecución del régimen.

El Consejo Episcopal Latinoamericano y Caribeño (Celam) denunció el asalto a la Curia en Matagalpa y el secuestro a monseñor Álvarez. “Alertamos a la comunidad internacional y nos sumamos a la cadena de oración”, señalaron a través de un tuit.

Desde junio pasado, el régimen procesó a tres sacerdotes: en junio a Manuel Salvador García de Nandaime, el 13 de julio a Monseñor Leonardo Urbina en Boaco y el 14 de agosto a Oscar Danilo Benavidez en Mulukukú que pertenece a la Diócesis de Siuna, pero proviene también de Matagalpa donde trabajó como asesor de los grupos de pastoral juvenil hasta 2016.

La escalada represiva contra la Iglesia católica ha conllevado el cierre de siete emisoras en Matagalpa el primero de agosto, la profanación de la parroquia de Sébaco y el cierre el 29 de junio del canal católico como una parte de una escalada que pretende acallar a sacerdotes y obispos, mientras el régimen ha elevado su discurso de odio llamándolo en ocasiones “diablos con sotanas”, o “golpistas”.

Álvarez es reconocido por su labor con el campesinado, su carisma y su apego a la religiosidad. En su último tuit, el religioso escribió que deberían preocuparse “por llevar el traje de fiesta en el Reino de Dios”.

Tensión en Ciudad Darío

La Diócesis de Matagalpa integrada por 28 parroquias es ahora el epicentro de una escalada de ataques sin precedentes contra los religiosos. Al menos ocho parroquias, circunscritas al liderazgo del obispo Rolando Álvarez, han reportado algún tipo de acoso policial o sus sacerdotes han sido amedrentados en las últimas dos semanas.

Este viernes, las campanas doblaron al amanecer también en la parroquia de Santa Lucía, donde pobladores de Ciudad Darío se movilizaron para resguardar la seguridad del párroco Vicente Martínez, a quien la Policía llegó a buscar el martes 16 de agosto a las 5:55 de la mañana. El asedio obligó al vicario Sebastián López a oficiar la misa desde el atrio, aumentando la tensión en la localidad.

“#URGENTE #SOS Al sonar de las campanas de la iglesia de la Parroquia Santa Lucía, Darío, la madrugada de este viernes el pueblo se acerca para resguardar la seguridad de nuestro párroco ahora que con angustia recibimos la noticia de que la Policía ingresó a la Curia Episcopal de la Diócesis de Matagalpa”, escribieron en  la página de la Iglesia, mientras varias fotos dieron cuenta de la presencia de los ciudadanos preocupados por la suerte de los religiosos.

CEN tica se solidariza con Iglesia en Nicaragua

Los obispos de la Conferencia Episcopal de Costa Rica, tras el secuestro de monseñor Rolando Álvarez, se solidarizaron con la Iglesia y llamaron “al respeto a la libertad religiosa, a la dignidad de las personas y a la misión de la Iglesia que en Nicaragua llevan adelante fieles laicos, religiosos y religiosas, sacerdotes y obispos”.

La arquidiócesis de Panamá se unió a las voces que claman la libertad inmediata de monseñor Álvarez, que se respete su dignidad como ser humano y prelado católico. En una misiva firmada por el arzobispo metropolitano de Panamá, José Domingo Ulloa, califican la detención del obispo nicaragüense como “hechos aberrantes” que provocan “alarma y dolor en toda la Iglesia latinoamericana”.


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